El proyecto de actualización del sistema tributario contempla un conjunto de medidas orientadas a reforzar el control fiscal, disminuir la evasión, ampliar la recaudación en sectores estratégicos e introducir mecanismos de protección para la clase media y los pequeños contribuyentes.
En el eje de combate al incumplimiento, se propone la implementación de la percepción del ITBIS en la Dirección General de Aduanas (DGA), enfocada en importaciones realizadas por contribuyentes informales, con el propósito de dificultar las prácticas de evasión en el comercio exterior. Además, se plantean aumentos en las retenciones del Impuesto sobre la Renta para determinados contribuyentes de difícil fiscalización, aclarando que estas retenciones no representan un aumento directo de impuestos, sino pagos a cuenta.
Asimismo, el plan incluye el fortalecimiento de la trazabilidad fiscal mediante definiciones más precisas para productos como bebidas alcohólicas y cigarrillos, extendiendo también estos mecanismos de control al sector de combustibles. De igual forma, se contempla otorgar al Ministerio de Hacienda y Economía, junto a la Presidencia, un poder de veto en la clasificación de beneficiarios de leyes de incentivo.
En el ámbito de la modernización y consolidación fiscal, se prevé el incremento del impuesto sobre cheques y transferencias electrónicas de 0.15 % a 0.20 %, así como un aumento temporal al 30 % en el Impuesto sobre la Renta para grandes empresas con ingresos superiores a RD$ 1,000 millones anuales, medida que afectaría a una minoría de contribuyentes.
Para las personas físicas, se establece la creación de un nuevo tramo del ISR con tasa de 27 % para salarios superiores a RD$ 400,000 mensuales, bajo un enfoque progresivo y redistributivo.
El paquete también incorpora nuevos impuestos a sectores específicos como los cigarrillos electrónicos y vapes, además de incrementos en la tributación de casinos y juegos de azar, junto con un ajuste de US$ 10 a los pasajes aéreos. A su vez, se formalizan disposiciones previamente aplicadas, como la contribución al GLP, la permanencia de bienes con tasa cero de ITBIS y la eliminación de exoneraciones para equipos de juegos de azar, así como la supresión de ITBIS y aranceles en determinados bienes esenciales como ambulancias, camiones de bomberos y materiales de construcción.
En contraste, la propuesta incorpora medidas de alivio para la clase media, incluyendo la indexación del mínimo no imponible del Impuesto sobre la Renta en un 15 %, elevándolo a RD$ 39,900. También se ajustan las franjas del impuesto y se incrementa la deducción por gastos educativos, que puede alcanzar hasta un 50 % en casos de personas con discapacidad o condiciones del neurodesarrollo.
Finalmente, la reforma busca fortalecer el principio de equidad fiscal mediante la eliminación de los anticipos del ISR para microempresas, la simplificación de los pagos para pequeños y medianos contribuyentes y la aplicación de una sobretasa para grandes corporaciones, combinando así medidas de control, eficiencia recaudatoria y mayor justicia tributaria.




