La Segunda Sala Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional declaró en rebeldía al comunicador Rafael Guerrero y dispuso una orden de arresto en su contra, tras ser acusado de presunta difamación e injuria en perjuicio del exjefe de la Policía Nacional, Rafael Guillermo Guzmán Fermín.
El comunicador no asistió a la audiencia alegando problemas de salud y presentó un certificado médico como justificación. No obstante, el tribunal determinó que dicho documento no reunía la credibilidad suficiente para justificar su incomparecencia.
Durante el proceso, el magistrado Luis Omar Jiménez, presidente de la sala, emitió un voto disidente al considerar que el imputado podía acudir voluntariamente al tribunal, tomando en cuenta que había comparecido a vistas anteriores.
El tribunal también ordenó la publicación de los datos personales de Guerrero en un medio de circulación nacional, con el objetivo de facilitar su localización, y decidió suspender el conocimiento del caso hasta que sea presentado ante la justicia.
Tras la audiencia, Guzmán Fermín criticó al comunicador, calificándolo como una persona “valiente ante los micrófonos, pero cobarde frente a los tribunales”, según reportes de prensa.




