El dominicano Jasson Domínguez regresó a la alineación de los Yankees con un cuadrangular en el Rogers Centre, pese a llegar con pocas horas de sueño y cargado de cafeína tras un complicado itinerario de viaje. El guardabosque de 23 años, que ha visto su carrera marcada por lesiones y competencia en los jardines, parece tener ahora un carril libre para demostrar su talento en Grandes Ligas.
“Fue un día largo para mí. Lo único que tenía en mente era prepararme para ayudar al equipo”, declaró Domínguez, quien consumió dos latas de Red Bull, cuatro cafés expreso y una bebida de suplementos antes del juego. Su esfuerzo rindió frutos al conectar el único imparable de los Yankees ante Kevin Gausman, un jonrón solitario en la cuarta entrada que respaldó al abridor Cam Schlittler.
Oportunidad dorada tras lesiones en los jardines
El plan inicial era que Domínguez acumulara más tiempo de juego en Triple-A Scranton/Wilkes-Barre, pero la lesión de Trent Grisham cambió los planes y aceleró su regreso. Con Aaron Judge y Grisham en la lista de lesionados, esta es la segunda oportunidad del año para que el dominicano vea acción regular en el equipo grande.
Su primera estadía en 2026 fue interrumpida por un esguince en el hombro izquierdo, sufrido en mayo tras una espectacular atrapada en el Yankee Stadium. Ahora, con Cody Bellinger y Spencer Jones en los otros jardines, Domínguez se ubica en el derecho, posición en la que ha trabajado intensamente en las Menores.
El mánager Aaron Boone elogió su actitud y desempeño: “Fue bueno verlo tener turnos de calidad y causar impacto de inmediato”. Paul Goldschmidt también destacó su juventud y potencial: “A todos se nos olvida lo joven que es, pero seguirá aprendiendo y mejorando. Lo necesitaremos”.
Domínguez, quien brilló en la pretemporada pero fue enviado a Triple-A, busca consolidarse en la rotación de los Yankees y aprovechar las oportunidades que le brinda la situación actual del equipo.




