El equipo independiente York Revolution, de Pensilvania, se vio obligado a cancelar su undécimo partido anual de la Noche del Orgullo (Pride Night) luego de que la mayoría de sus peloteros se negara a vestir los uniformes con mangas de arcoíris diseñados para la ocasión.
Según reportó The Athletic, la directiva explicó que, aunque el juego fue suspendido, las actividades comunitarias y recreativas gratuitas programadas para celebrar a la comunidad LGBTQIA+ se realizaron como estaba previsto.
«Desafortunadamente, varios de nuestros jugadores se han negado a usar la camiseta programada para la Noche del Orgullo y el club decidió que organizar el evento es más importante que obligar a los jugadores a usar camisetas con las que no se sienten cómodos», señaló el comunicado oficial.
Plantilla insuficiente
El presidente y gerente general del club, Ben Shipley, reveló que menos de nueve jugadores de la plantilla activa de 28 estuvieron dispuestos a participar con la indumentaria conmemorativa, lo que dejó al cuerpo técnico sin el mínimo requerido para confeccionar la alineación.
Shipley expresó su frustración, aunque reconoció la difícil situación de los atletas: “Estoy decepcionado de que estemos en este punto… también creo que la tolerancia no es aceptación”. Como muestra de respaldo institucional, el equipo anunció una donación de 10,000 dólares al Rainbow Rose Center, organización local enfocada en la inclusión.
Contexto en las Grandes Ligas
El caso ocurre apenas una semana después de la polémica en la MLB con los Gigantes de San Francisco, donde varios lanzadores alteraron sus gorras del Pride Night escribiendo versículos bíblicos o se negaron a usar la prenda especial. La liga emitió advertencias por violar normas de uniformidad, pero el incidente escaló al ámbito político cuando el senador republicano Josh Hawley acusó a la MLB de discriminación contra atletas cristianos.
Un conflicto transversal en el deporte
La tensión entre inclusión y creencias personales se ha extendido a otras disciplinas:
- En 2023, la NHL prohibió indumentaria temática tras protestas religiosas, aunque luego flexibilizó la medida.
- En la NFL, nueve franquicias fueron criticadas este mes por no emitir mensajes de apoyo al Mes del Orgullo.
- En la NBA, los Chicago Bulls despidieron a Jaden Ivey por comentarios homofóbicos, mientras figuras de la WNBA, como Paige Bueckers, defienden la inclusión absoluta.
«Siento que este mundo sería un lugar mucho mejor si el amor y la inclusión se pusieran primero», declaró Bueckers, reflejando el complejo panorama ético que los deportes profesionales intentan conciliar.




