El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó este viernes en una exhibición pública el nuevo avión presidencial Air Force One, una aeronave de alto lujo basada en un Boeing 747-8, cuya remodelación está valorada en alrededor de 400 millones de dólares y que fue donada por Qatar.
La presentación se llevó a cabo en la Base Conjunta Andrews, donde el mandatario descendió por la escalinata del avión dentro de un hangar militar. Durante el acto, Trump destacó que se trata de una aeronave “única” y afirmó que es “el avión más lujoso del mundo”.
El nuevo aparato fue pintado con los colores de la bandera de Estados Unidos —rojo, blanco y azul— como parte del diseño solicitado para su uso como transporte presidencial, en reemplazo del actual Air Force One, que lleva décadas en servicio.
El avión sustituirá de forma temporal a la actual flota presidencial, en especial al Boeing 747-200B que ha operado durante aproximadamente 35 años y que realizó su último vuelo recientemente, tras trasladar al presidente luego de su participación en la Cumbre del G7 en Francia.
Según el plan del Pentágono, la aeronave donada será utilizada mientras la compañía Boeing completa la fabricación y modernización de los nuevos aviones presidenciales encargados previamente.
El modelo, identificado como VC-25B Bridge, comenzará ahora una fase de vuelos de certificación para evaluar sus sistemas de seguridad y capacidad operativa antes de su incorporación oficial a la flota presidencial.
Las autoridades militares señalaron que el objetivo es aliviar la carga de mantenimiento de los aviones actuales y garantizar la máxima seguridad del presidente durante sus desplazamientos. El secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink, subrayó que la protección del mandatario es la máxima prioridad del programa.




