El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rubricó este lunes en la Casa Blanca dos órdenes ejecutivas destinadas a acelerar el desarrollo de la computación cuántica y fortalecer la ciberseguridad federal, en un movimiento que la Administración enmarca dentro de la competencia tecnológica con China.
«Si no somos nosotros, será China quien lo haga primero, y eso no va a pasar bajo mi vigilancia», afirmó Trump durante la firma en el Despacho Oval, acompañado de asesores y funcionarios de ciencia y seguridad nacional.
Alcances de las medidas
- Las agencias federales deberán coordinar con la industria y universidades para desarrollar capacidades cuánticas avanzadas con miras a aplicaciones científicas hacia 2028.
- Se ordena acelerar la transición del Gobierno hacia criptografía poscuántica para proteger infraestructuras críticas.
- El Departamento de Energía y el Pentágono deberán avanzar en el desarrollo de sensores cuánticos con usos en defensa y navegación.
Importancia estratégica
La computación cuántica, basada en principios de la física cuántica, promete aplicaciones en:
- Ciberseguridad.
- Desarrollo de medicamentos.
- Inteligencia artificial.
- Optimización de sistemas complejos.
Trump defendió que se trata de “una de las áreas más importantes para el futuro de la seguridad y la economía de Estados Unidos”.
Contexto geopolítico
Las órdenes ejecutivas se inscriben en una estrategia más amplia de Washington para preservar su ventaja tecnológica frente a China en sectores críticos.
- EE.UU. ha endurecido controles a la exportación de semiconductores avanzados y equipos de fabricación de chips.
- Se han restringido accesos de empresas chinas a tecnologías sensibles vinculadas a la IA y la supercomputación.
- La Casa Blanca impulsa programas en defensa y tecnología espacial, en un escenario donde la competencia con China es eje central de la política tecnológica estadounidense.




