El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, expresó dudas sobre la capacidad de España para alcanzar los compromisos de capacidades militares de la Alianza sin aumentar su inversión en defensa, situando el debate en torno a un mayor esfuerzo presupuestario.
Rutte señaló que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, considera posible cumplir los objetivos acordados destinando alrededor del 2,1–2,2 % del PIB a defensa, mediante una gestión más eficiente del gasto. Sin embargo, el líder de la OTAN afirmó no compartir esa visión y aseguró que “el tiempo dirá” si esa estrategia es suficiente.
El dirigente de la Alianza recordó que ambos gobiernos aceptaron su desacuerdo en este punto desde el año pasado, aunque destacó que España mantiene su compromiso con los objetivos de capacidades establecidos por la organización.
El debate se enmarca en el acuerdo alcanzado en la cumbre de la OTAN en La Haya en 2025, donde los países miembros pactaron elevar de forma significativa el gasto militar hasta el 5 % del PIB en 2035. Esta meta incluye un 3,5 % destinado estrictamente a defensa y un 1,5 % adicional a áreas relacionadas con la seguridad.
En este contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha presionado a los aliados para aumentar su inversión militar y ha criticado públicamente a España, acusándola de no contribuir lo suficiente y de beneficiarse del esfuerzo de otros países. Incluso ha advertido sobre posibles medidas comerciales.
Rutte también mencionó que otros países como Italia, Francia, Alemania o Reino Unido han mostrado diferencias en algunas decisiones recientes de la Alianza, aunque calificó estas posturas como casos aislados dentro del bloque.
La discusión refleja las tensiones internas en la OTAN sobre el nivel de gasto en defensa que deben asumir los países miembros para cumplir los objetivos estratégicos comunes en los próximos años.




