Seis personas han perdido la vida en los últimos días en el Reino Unido a causa de la reciente ola de calor, según informaron este domingo las autoridades. La mayoría de los fallecimientos estuvieron relacionados con ahogamientos al intentar refrescarse en ríos, lagos y otras zonas de agua abierta.
Las víctimas fueron registradas en distintos puntos de Inglaterra y Gales. Entre los casos se encuentra un joven de 22 años hallado en el río Severn, un adolescente de 15 localizado en un lago cercano a Southampton y un hombre de 69 años que murió en el mar en Clacton. Asimismo, una mujer fue encontrada sin vida en un estanque del Sandwell Valley Country Park, un hombre de 50 años falleció en una playa del sur de Gales y otro adolescente fue hallado en un lago en Syston.
La Oficina Meteorológica británica (Met Office) indicó que la ola de calor está disminuyendo progresivamente, con un descenso de las temperaturas previsto para los próximos días, hasta volver a valores habituales para esta época del año.
Aunque la situación comienza a mejorar, aún se mantiene una alerta ámbar en algunas zonas del centro y el este de Inglaterra. Esta medida llega tras la retirada de la alerta roja, el nivel máximo dentro del sistema de advertencias por calor, que estuvo activa durante varios días.
Durante el episodio extremo, el país registró temperaturas inusuales, alcanzando hasta 37,3 °C en Santon Downham, la cifra más alta jamás registrada en un mes de junio en el Reino Unido. Este valor superó un récord previo de 36,7 °C, marcado apenas un día antes.
Las autoridades advierten que estos eventos extremos se han vuelto más frecuentes en el contexto de las olas de calor recientes, que también han dejado víctimas en episodios anteriores ocurridos apenas semanas atrás.




