El Tribunal Supremo de Estados Unidos decidió mantener las leyes de Virginia Occidental e Idaho que impiden la participación de atletas transgénero en equipos femeninos de competencias escolares y universitarias, al determinar que estas normas no contradicen la Constitución.
Con una votación de 6-3, la mayoría conservadora del alto tribunal consideró que los estados pueden establecer categorías deportivas separadas según el sexo biológico y que estas restricciones son compatibles con el Título IX, una legislación federal que prohíbe la discriminación por género en programas educativos financiados con fondos públicos.
La decisión permite que los estados limiten la participación en equipos femeninos a deportistas consideradas mujeres biológicas, incluso en casos de atletas trans que se identifican como mujeres y reciben tratamientos hormonales.
El caso llegó al Supremo tras las demandas presentadas por dos atletas trans: Becky Pepper-Jackson, estudiante de secundaria de Virginia Occidental, y Lindsay Hecox, universitaria de Idaho, quienes argumentaron que las restricciones vulneraban sus derechos constitucionales y representaban una forma de discriminación.
El juez Brett Kavanaugh, autor de la opinión mayoritaria, señaló que las diferencias físicas entre hombres y mujeres, como la fuerza, velocidad y resistencia, justifican la existencia de categorías deportivas separadas por sexo biológico.
El fallo tendrá repercusión en todo Estados Unidos, ya que respalda medidas similares adoptadas en otros estados y podría influir en la participación de atletas trans en competencias deportivas escolares y universitarias.
La decisión se produce en medio del debate nacional sobre los derechos de las personas transgénero, un tema que ha generado divisiones políticas y sociales en el país.




