La Fiscalía y la acusación particular han pedido una pena de 12 años de prisión para siete monjas del monasterio de Belorado (Burgos), investigadas por un supuesto caso de maltrato hacia cinco religiosas de edad avanzada.
El Juzgado de Instrucción número 5 de Bilbao dio por concluida en mayo la fase de investigación del caso, y ordenó continuar el procedimiento para que las partes presentaran sus escritos de acusación y se solicitara, en su caso, la apertura de juicio oral.
Según han informado las propias religiosas en un comunicado, tanto el Ministerio Público como la acusación particular mantienen la petición de 12 años de prisión, una solicitud que las acusadas rechazan de forma tajante.
Las monjas implicadas aseguran ser inocentes y califican el proceso como una “persecución” y una “caza de brujas”, alegando que todo responde a un conflicto con la autoridad eclesiástica. También sostienen que están siendo castigadas por su postura dentro de la Iglesia.
Actualmente, las religiosas residen entre La Puebla de Montalbán (Toledo) y el monasterio de Orduña (Bizkaia), después de haber sido desalojadas del convento de Burgos.
Están acusadas de varios delitos, entre ellos abandono de personas vulnerables, omisión del deber de auxilio, trato degradante, coacciones, administración desleal y apropiación indebida.
Las religiosas de mayor edad, con edades comprendidas entre los 87 y 101 años, fueron evacuadas por la Guardia Civil en diciembre de 2025 desde el monasterio de Orduña, donde habían sido trasladadas previamente desde Burgos, poco antes de que un juzgado ordenara el desahucio del monasterio burgalés.




