Washington registró el fin de semana su peor calidad del aire del año, luego de que un enorme espectáculo de fuegos artificiales para celebrar los 250 años de Estados Unidos disparara la contaminación a niveles considerados perjudiciales para la salud, según datos publicados este lunes.
La empresa Pyrotecnico, contratada por la organización Freedom 250, cercana al gobierno de Donald Trump, buscaba batir un récord mundial con un show de 850,000 fuegos artificiales el pasado 4 de julio, pese a advertencias de expertos sobre el riesgo ambiental de detonar semejante volumen en apenas 40 minutos.
Coincidencia con ola de calor
El festejo por el Día de la Independencia coincidió con una ola de calor sin precedentes en el este del país. Las estaciones de vigilancia de la contaminación atmosférica de Washington registraron un aumento de las concentraciones de contaminantes desde las 20:00 horas del sábado, como efecto de los fuegos artificiales lanzados en toda la región.
Los niveles de partículas finas (PM2.5) se dispararon poco antes de la medianoche, cuando comenzó el gran espectáculo en el National Mall, retrasado varias horas por tormentas eléctricas. La contaminación llegó a superar los 200 microgramos por metro cúbico en un sitio de monitoreo, según información revisada por la AFP. Estas partículas, de 2,5 micrómetros de diámetro, pueden penetrar profundamente en los pulmones, causando lesiones agudas y enfermedades a largo plazo.
Alertas de “Código Púrpura”
Las autoridades emitieron alertas de “Código Púrpura”, que indican una calidad del aire muy poco saludable para todas las personas, no solo para los grupos de riesgo. Estas alertas cubrieron gran parte de la ciudad y se extendieron a la región más amplia, incluyendo los estados vecinos de Virginia y Maryland.
Consultada por la AFP, la portavoz de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), Brigit Hirsch, declaró: “Los fuegos artificiales son maravillosos y esperamos que todos hayan disfrutado los increíbles espectáculos en la capital de nuestra nación y sus alrededores para celebrar los 250 años de Estados Unidos”.
Reacciones científicas
El científico atmosférico Russell Dickerson, de la Universidad de Maryland, señaló: “Nos libramos por poco. Fue muy malo, pero podría haber sido considerablemente peor”.
Los expertos advirtieron que la combinación de calor extremo y contaminación por partículas finas podía agravar problemas respiratorios y cardiovasculares, especialmente en niños, ancianos y personas con enfermedades crónicas.
Posible récord mundial
Un portavoz de Guinness World Records confirmó a la AFP que habían recibido una solicitud de homologación relativa al evento en el National Mall y precisó que actualmente estaba en fase de examen.
Contexto ambiental
El espectáculo de fuegos artificiales, concebido como un homenaje masivo por el 250 aniversario de la independencia estadounidense, abrió un debate sobre el impacto ambiental de este tipo de celebraciones. Mientras algunos destacaron la magnitud histórica del evento, otros cuestionaron la pertinencia de realizarlo en medio de una ola de calor y con advertencias sobre la calidad del aire.




