La Policía Nacional informó este lunes la suspensión preventiva de cinco agentes que acompañaban al cabo José Francisco Moreta Heredia, quien fue apresado y puesto a disposición del Ministerio Público por la muerte del joven Darlin Enmanuel Mercado Reyes, de 19 años, durante una intervención policial ocurrida en el sector La Cañada de Guajimía, Herrera, Santo Domingo Oeste.
La medida fue anunciada por el vocero de la institución, coronel Diego Pesqueira, quien explicó que la suspensión respondía al desarrollo de una investigación administrativa para determinar posibles responsabilidades disciplinarias relacionadas con la actuación del personal policial tras el suceso, según un comunicado de prensa.
Investigación interna
Los cinco agentes fueron puestos bajo investigación por presuntas violaciones a los protocolos institucionales que exige la Policía en este tipo de intervenciones, especialmente en lo relativo a la protección de la vida y la asistencia en situaciones de riesgo.
Pesqueira precisó que los agentes suspendidos estaban siendo entrevistados como parte del proceso investigativo interno, el cual se desarrollaba de manera paralela a la investigación penal que dirige el Ministerio Público contra el cabo Moreta Heredia.
Política de cero tolerancia
El vocero reiteró que “la Policía Nacional mantiene una política de cero tolerancia frente a actuaciones contrarias a la ley, los derechos humanos y los principios que rigen la función policial”, al tiempo que garantizó que cualquier conducta irregular sería sancionada conforme al debido proceso.
Asimismo, indicó que, por tratarse de una investigación en curso, la institución no ofrecería mayores detalles hasta que concluyeran las pesquisas.
Contexto del caso
El hecho que provocó la suspensión ocurrió el pasado viernes, cuando un vídeo documentó el momento en que el cabo Moreta disparó contra Darlin Mercado Reyes, quien se acercaba a la patrulla para reclamar que la motocicleta retenida le pertenecía. Las imágenes evidenciaron que no hubo persecución ni forcejeo previo.
El caso generó una ola de indignación social y reavivó el debate sobre el uso excesivo de la fuerza policial y los avances de la reforma policial en República Dominicana.




