El influencer estadounidense de fitness y fisicoculturismo Connor Michael Murphy, conocido por sus videos de entrenamiento, bromas y transformaciones físicas, murió ahogado en Tailandia tras lanzarse a un lago en una urbanización de la provincia de Samut Prakan, cerca de Bangkok, según reportaron medios locales citando a la Policía.
El incidente
Murphy, de 32 años y nacido en Texas, era seguido por millones de usuarios en YouTube e Instagram. La revista People indicó que acumulaba más de 2.7 millones de seguidores entre ambas plataformas y que era reconocido por su contenido de musculación y su vinculación con la comunidad del llamado “looksmaxxing”.
De acuerdo con el Bangkok Post, el hecho ocurrió la noche del martes en el distrito de Bang Phli. La Policía informó que Murphy llegó al área en un vehículo rentado y comenzó a comportarse de forma errática. Testigos señalaron que intentó entregar dinero al conductor, pidió a otro residente que lo llevara dentro del complejo y luego se alteró, gritó, se tiró al pavimento y levantó las manos como si rezara.
Cuando los agentes llegaron, Murphy corrió y saltó al lago. Nadó durante varios minutos hasta que pareció agotarse y desapareció bajo el agua. Los rescatistas recuperaron su cuerpo unos 30 minutos después, a unos 20 metros de la orilla. La Policía indicó que el cadáver no presentaba señales de agresión, pero fue enviado a un hospital para autopsia.
Hallazgos en el vehículo y vivienda
Las autoridades encontraron dos jeringas sin usar y varias pastillas blancas no identificadas dentro de una bolsa en el vehículo de Murphy, por lo que se realizarán pruebas toxicológicas. Ese hallazgo no permite concluir, por ahora, que hubiera consumo de drogas ni que eso provocara el ahogamiento.
Al revisar la vivienda de lujo que Murphy alquilaba junto a su novia, la Policía halló pintura negra y amarillenta esparcida por distintas áreas de la casa, incluyendo muebles y electrodomésticos. La propietaria dijo estar devastada por los daños. La novia de Murphy declaró que la vivienda fue vandalizada durante la noche mientras ella dormía y que él permaneció despierto. También afirmó que, antes del episodio, parecía normal y no le conocía antecedentes similares ni problemas de salud mental diagnosticados.
La cultura del “looksmaxxing”
El caso volvió a poner bajo foco el fenómeno del “looksmaxxing”, una subcultura digital que promueve la idea de maximizar la apariencia física. En su versión más suave, incluye ejercicio, cuidado de la piel, dieta o cambios de estilo. Pero en sus variantes extremas puede derivar en obsesiones con la mandíbula, los pómulos, la simetría facial, la grasa corporal, la altura o la musculatura.
Michigan Medicine define el fenómeno como una tendencia viral centrada en mejorar al máximo el atractivo físico, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes. Advierte que, aunque algunas prácticas pueden parecer hábitos saludables, en comunidades digitales el movimiento llega a promover métodos drásticos o no comprobados para modificar rasgos faciales o alcanzar una apariencia supuestamente ideal.
El término se popularizó especialmente entre hombres jóvenes. Según PBS, a partir de un artículo de The Conversation, el looksmaxxing pasó de nichos de internet a redes sociales masivas como TikTok desde inicios de la década de 2020. Algunas de sus prácticas más extremas incluyen ejercicios faciales compulsivos, dietas severas y métodos peligrosos para intentar modificar la estructura del rostro.
Balance oficial
El doble terremoto del 24 de junio en Venezuela había puesto en evidencia la vulnerabilidad de comunidades digitales que, como la del looksmaxxing, se expanden en contextos de crisis y ansiedad social. En el caso de Murphy, su muerte generó un debate sobre los riesgos de la obsesión con la apariencia y el impacto de estas tendencias en la salud mental.




