La Audiencia Provincial de Málaga condenó a 52 años de prisión a un sacerdote de 35 años, identificado como Francisco J. C. y conocido como el padre Fran, por agredir sexualmente a cuatro mujeres entre 2014 y 2018.
El religioso fue declarado culpable de cuatro delitos de agresión sexual, tres de ellos con penetración, además de cuatro delitos continuados de descubrimiento y revelación de secretos, según la sentencia emitida por la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Málaga.
Como parte de la condena, el acusado deberá indemnizar a las víctimas por las consecuencias psicológicas y los daños morales ocasionados. Además, el Obispado de Málaga deberá responder como responsable civil subsidiario del pago de dichas compensaciones.
El tribunal estableció que los hechos ocurrieron en el contexto de actividades vinculadas al ámbito religioso, debido a la relación de confianza que el sacerdote había creado con las víctimas a través de su pertenencia a distintas instituciones.
Según la resolución judicial, el acusado aprovechó esa cercanía para suministrarles una sustancia que les provocaba somnolencia y pérdida de conciencia, momento en el que habría cometido las agresiones sexuales.
Los magistrados destacaron que las pruebas presentadas durante el proceso, entre ellas grabaciones, fotografías, testimonios e informes periciales, permitieron confirmar la participación del condenado en los hechos investigados.
La sentencia también señala que el sacerdote consumía sustancias tóxicas o psicotrópicas y que llegó a compartirlas con personas de su entorno. En cuanto a las víctimas, aunque no fue posible identificar la sustancia exacta debido al tiempo transcurrido, el tribunal concluyó que produjo un estado de inconsciencia que les impidió defenderse.
Los jueces calificaron la conducta del acusado como un grave desprecio hacia la dignidad y la libertad sexual de las mujeres afectadas, al considerar que fueron colocadas en una situación de absoluta vulnerabilidad.
Además de la pena de prisión, se le impuso una orden de alejamiento de tres de las víctimas durante 13 años y la prohibición de acercarse a la cuarta mujer durante cinco años.




