El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este jueves reformar las columnas del pórtico norte de la Casa Blanca con nuevos ornamentos para dotarlas de un estilo más pomposo que el actual.
Obras en marcha
Trabajadores de la construcción cubrieron el andamio instalado en el pórtico con una lona gigante que reproducía a escala real la fachada actual, mientras se iniciaban los trabajos de remodelación.
El pórtico norte, de estilo neoclásico, cuenta con ocho columnas de orden jónico. Sin embargo, Trump publicó recientemente en redes sociales una imagen de capiteles corintios, conocidos por su ornamentación recargada, en línea con su gusto estético.
Huella arquitectónica
Trump, antiguo magnate de la construcción, se ha propuesto en su segundo mandato dejar una huella arquitectónica en la capital estadounidense.
En el Despacho Oval, ya había decorado con ornamentos dorados y transformado el jardín de las rosas en un patio pavimentado similar al de su residencia privada de Mar-a-Lago, Florida.
Proyectos polémicos
Su obra más polémica es la construcción de un gran salón de baile contiguo a la Casa Blanca, más grande que la propia residencia, lo que obligó a derribar el Ala Este del edificio.
Además, ordenó pintar de azul el Estanque Reflectante del Monumento a Lincoln, en Washington, y planea levantar en la capital el mayor arco de triunfo del mundo.
Debate institucional
Las reformas han generado debate sobre la pertinencia de modificar elementos históricos de la Casa Blanca, especialmente las columnas del pórtico norte, que forman parte de la identidad arquitectónica del edificio presidencial desde hace más de dos siglos.




