El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, negó estar escondido luego de ser señalado por autoridades de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico. El mandatario aseguró que permanece en su residencia en Culiacán desde que dejó el cargo.
Rocha Moya, de 77 años, afirmó que no cuenta con protección de fuerzas federales y rechazó las versiones de medios mexicanos que indicaban que habría sido trasladado ante un posible operativo estadounidense.
El exgobernador dejó sus funciones este año después de que la justicia de Estados Unidos solicitara su arresto y extradición en abril, tras relacionarlo con el cártel de Sinaloa, organización criminal vinculada a Joaquín “El Chapo” Guzmán.
El político calificó las versiones en su contra como una “embestida mediática” y aseguró que forman parte de un ataque promovido por sectores opositores.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que Rocha permanece en su domicilio y señaló que no tiene custodia federal. También indicó que su gobierno no defenderá a ninguna persona si existen pruebas que demuestren responsabilidades.
El caso ocurre en medio de la tensión entre México y Estados Unidos por las operaciones del cártel de Sinaloa, considerado por Washington como una organización terrorista. Además, la captura en 2024 de Ismael “El Mayo” Zambada generó nuevas disputas entre ambos países y una ola de violencia interna dentro del grupo criminal.
Recientemente, un enfrentamiento armado en Sinaloa dejó como saldo un militar mexicano y diez presuntos criminales muertos.




