El rapero Jay-Z celebró anoche el 30 aniversario de su álbum debut ‘Reasonable Doubt’ con un tercer y último concierto consecutivo en el Yankee Stadium de Nueva York, acompañado por artistas de la talla de Beyoncé, Rihanna, Clipse, Fat Joe, Jadakiss y Usher, ante más de 45,000 personas.
Un acontecimiento en El Bronx
El artista de 56 años convirtió el estadio de los Yankees en un epicentro cultural, con miles de seguidores congregados dentro y fuera del recinto para presenciar un espectáculo que reafirmó su influencia en la música y en su ciudad natal.
Regreso de Rihanna
La mayor sorpresa de la noche fue la aparición de Rihanna, alejada de los escenarios desde hace varios años, quien interpretó junto a Jay-Z el tema “Run This Town” y cantó su éxito “B—h Better Have My Money”, en un esperado regreso que desató la euforia de los asistentes.
Beyoncé y Usher
La esposa de Jay-Z, Beyoncé, regresó al escenario tras su participación en el primer concierto de esta estancia, para cantar “Drunk in Love”, acompañada por el grupo libanés de danza alternativa The Mayyas. Por su parte, Usher interpretó “Heart of the City (Ain’t No Love)” y una mezcla de “Throwback” y “Part II (On the Run)”, consolidando la noche como un desfile de estrellas.
Retraso y seguridad
El concierto se retrasó cuatro horas debido a que “cientos” de fanáticos intentaron saltarse las medidas de seguridad, lo que obligó a la Policía a cerrar el recinto. Jay-Z subió al escenario pasada la medianoche y se disculpó por el retraso, explicando que la decisión buscó evitar “aplastamientos”, según videos difundidos en redes sociales.
Un cierre histórico
Con este tercer concierto, Jay-Z culminó una serie de presentaciones que marcaron un hito en su carrera y en la historia del hip hop, celebrando tres décadas de un álbum que lo catapultó como uno de los artistas más influyentes del género.




