Dos juezas del Tribunal Supremo de Estados Unidos, la progresista Elena Kagan y la conservadora Amy Coney Barrett, solicitaron este martes en el Capitolio mayores fondos para seguridad, en un contexto en el que las amenazas contra ellas, sus familias y otros jueces federales han aumentado de manera significativa.
Testimonio ante el Congreso
Durante su comparecencia ante el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes, Kagan declaró que las amenazas contra los magistrados se incrementaron en los últimos años, mientras Barrett relató un incidente en el que su hijo la vio llegar a casa con un chaleco antibalas.
Ambas juezas explicaron que el equipo de seguridad de cada magistrado está compuesto por entre cuatro y ocho agentes del orden, y pidieron que ese número fuera incrementado para garantizar su protección.
Solicitud presupuestaria
El Tribunal Supremo solicitó 228 millones de dólares para el próximo año fiscal, que inicia el 1 de octubre, con el objetivo de ampliar el cuerpo policial y proteger a los magistrados tanto en sus domicilios como en sus desplazamientos. El plan incluye reforzar la defensa frente a ciberataques y mejorar la seguridad en la sede de la institución en Washington, con la instalación de un centro de control para visitantes.
Incremento de amenazas
Kagan señaló que la Policía de la Corte Suprema estimó un incremento del 38 % en las amenazas este año, tras un aumento del 25 % en 2025, lo que evidencia una tendencia preocupante.
Ambiente en el Capitolio
Aunque las preguntas de los representantes fueron directas, la comparecencia transcurrió en un ambiente cordial. Los legisladores mostraron disposición a aprobar el aumento de fondos. El congresista Steny Hoyer, de Maryland, aseguró que eran “conscientes de las amenazas muy reales” que enfrenta el poder judicial y añadió que el Congreso debía proporcionar recursos suficientes para garantizar la seguridad de todo el personal judicial.
Próxima comparecencia
Las juezas tienen previsto testificar nuevamente el próximo martes ante el Senado, con idéntico propósito: insistir en la necesidad de reforzar la seguridad de los magistrados del Supremo.




