República Dominicana inició una nueva etapa en la búsqueda de soluciones contra el crecimiento masivo del sargazo con la puesta en marcha del proyecto FEF-CARIBS, una iniciativa de cooperación científica que busca fortalecer la investigación, la innovación y el desarrollo de tecnologías sostenibles para el manejo de esta macroalga en la región del Gran Caribe.
El programa es financiado por el Gobierno de Francia, a través del Ministerio de Europa y de Asuntos Exteriores, y coordinado en el país por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), con la participación de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (Unphu) y la Universidad APEC (Unapec). También integrará esfuerzos de instituciones de México y Cuba.
El lanzamiento nacional se realizó en el Observatorio de la Seguridad Social (OSES) del Intec, donde autoridades, diplomáticos, investigadores y representantes universitarios presentaron los objetivos y alcances de esta alianza regional, que contará con una inversión de un millón de euros durante dos años.
El rector del Intec, Arturo Del Villar, destacó que la acumulación de sargazo en las costas del Caribe representa un desafío ambiental, social y económico que requiere respuestas conjuntas entre los países afectados.
Por su parte, la embajadora de Francia en República Dominicana, Sonia Barbry, señaló que la magnitud del fenómeno y la falta de coordinación entre los sectores involucrados hacen necesaria una estrategia regional basada en el intercambio de conocimientos y acciones coordinadas.
El proyecto FEF-CARIBS dará continuidad a los avances logrados con la iniciativa ResAgroSargazo, desarrollada entre 2024 y 2025, que permitió identificar alternativas para el aprovechamiento sostenible del sargazo y fortalecer la cooperación científica entre Francia y República Dominicana.
Entre las principales acciones del nuevo programa figuran la mejora de los sistemas de monitoreo mediante tecnología satelital, la creación de protocolos científicos para el manejo del alga, el desarrollo de métodos de conservación y acondicionamiento, así como el uso de la biomasa del sargazo para producir biomateriales.
Además, contempla programas de educación ambiental para comunidades costeras y la creación de un comité científico internacional que permitirá establecer metodologías comunes para enfrentar el problema en diferentes territorios del Caribe.
El coordinador del proyecto e investigador del Intec, Ulises Jáuregui-Haza, explicó que la meta es desarrollar una estrategia integral y adaptable que permita una gestión eficiente del sargazo y que pueda ser aplicada en otros países de la región.
Con esta iniciativa, Francia, República Dominicana, México y Cuba buscan transformar el reto ambiental del sargazo en una oportunidad para promover la innovación, la economía circular y el desarrollo sostenible en el Caribe.




