El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, y el presidente de China, Xi Jinping, sostuvieron una reunión en Shanghái para dialogar sobre la cooperación internacional, la regulación de la inteligencia artificial (IA) y distintas crisis que afectan al mundo.
Durante el encuentro, Guterres destacó el respaldo de China al multilateralismo y a la labor de las Naciones Unidas, además de señalar la necesidad de fortalecer la colaboración entre Pekín y el organismo internacional.
El representante de la ONU también reafirmó su compromiso con la transformación de la organización, subrayando que cualquier reforma debe respetar la Carta de las Naciones Unidas, las normas del derecho internacional y mantener un equilibrio entre la paz, la seguridad, el desarrollo sostenible y la defensa de los derechos humanos.
Debate sobre la inteligencia artificial
Uno de los puntos centrales de la reunión fue la gobernanza mundial de la inteligencia artificial, una tecnología que genera nuevos retos para la comunidad internacional.
Guterres reconoció el papel activo de China en los debates globales sobre la IA y advirtió que su desarrollo no debe estar controlado únicamente por un pequeño grupo de países o grandes compañías.
El secretario general de la ONU afirmó que la creación de normas para esta tecnología debe incluir la participación de todas las naciones, con el objetivo de garantizar que sus beneficios alcancen a toda la humanidad.
Ese mismo día, China impulsó una organización internacional de cooperación en inteligencia artificial con la participación inicial de alrededor de treinta países, como parte de sus esfuerzos por fortalecer su influencia en la creación de reglas y avances relacionados con esta tecnología.
Conversaciones sobre conflictos internacionales
Además de la inteligencia artificial, Guterres y Xi intercambiaron puntos de vista sobre temas de seguridad mundial, entre ellos la situación en Oriente Medio y la guerra entre Rusia y Ucrania.
Aunque no se dieron a conocer detalles específicos de esas conversaciones, la ONU informó que ambos líderes abordaron asuntos relacionados con la paz y la estabilidad internacional.
La reunión refleja la búsqueda de una mayor coordinación entre China y las Naciones Unidas frente a los desafíos políticos y tecnológicos que enfrenta la comunidad internacional.




