El presidente de Hungría, Tamás Sulyok, confirmó este sábado la firma de una reforma constitucional que provocará el término de su mandato el próximo lunes, aunque calificó la medida como un “grave y vergonzoso ejemplo histórico de abuso del poder político”.
Sulyok explicó que, después de analizar sus opciones legales y sus principios personales, decidió cumplir con lo establecido por la Ley Fundamental del país. “Mi firma representa el cumplimiento final de mis responsabilidades como presidente de la República”, afirmó en un mensaje difundido en sus redes sociales.
El mandatario húngaro, relacionado políticamente con el antiguo primer ministro Viktor Orbán, deja el cargo tras la entrada en vigor de la modificación constitucional.
Mientras se designa a un nuevo jefe de Estado, la presidenta del Parlamento, Agnes Forsthoffer, asumirá la presidencia de manera provisional. El Congreso húngaro contará con un plazo máximo de 30 días para elegir al próximo presidente de la República.




