Cuba volverá a enfrentar este domingo una jornada de prolongados apagones, con interrupciones eléctricas que podrían afectar simultáneamente hasta el 64 % del territorio nacional durante la tarde y noche, el horario de mayor demanda de energía.
De acuerdo con datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE), el sistema eléctrico cubano atraviesa una situación compleja debido al bajo nivel de generación disponible frente al alto consumo previsto. Para esta jornada se estima una capacidad de producción de 1.108 megavatios (MW), mientras que la demanda máxima alcanzaría los 3.200 MW.
La diferencia entre la oferta y la necesidad energética provocará un déficit superior a los 2.000 MW, por lo que las autoridades deberán aplicar desconexiones programadas para evitar un colapso del Sistema Electroenergético Nacional (SEN).
La crisis eléctrica en la isla se ha agravado desde mediados de 2024 por la falta de combustible, las limitaciones para importar petróleo y las constantes averías en las plantas generadoras. A esto se suma el deterioro de las centrales termoeléctricas, muchas de ellas con décadas de explotación y con insuficientes inversiones para su mantenimiento.
Actualmente, ocho de las 16 unidades termoeléctricas de Cuba permanecen fuera de servicio por fallas técnicas o trabajos de reparación. Estas instalaciones representan cerca del 40 % de la generación eléctrica del país.
Los apagones han alcanzado niveles críticos en las últimas semanas. Tras varias fallas del sistema nacional, las afectaciones llegaron hasta el 72 % del territorio durante los horarios de mayor consumo, con cortes que en La Habana han superado las 24 horas y que en algunas provincias se han extendido por dos días consecutivos.
El Gobierno cubano reconoce que el Sistema Electroenergético Nacional enfrenta una situación “crítica” y “extremadamente tensa”, marcada por problemas de infraestructura, falta de recursos y dificultades para garantizar el suministro de combustible.
La crisis energética también ha tenido un fuerte impacto en la economía cubana, provocando la reducción de actividades productivas y afectando el funcionamiento de empresas y servicios en varias regiones del país.




