El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, cuestionó al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, luego de que el mandatario afirmara que en el país no volverán a celebrarse elecciones que puedan poner en riesgo el control del Gobierno.
Rubio señaló que las declaraciones de Ortega evidencian una postura autoritaria y afirmó que el gobernante nicaragüense, junto a la copresidenta Rosario Murillo, habría abandonado incluso la intención de mantener una imagen de respaldo democrático ante la población.
Mediante un comunicado del Departamento de Estado, el jefe de la diplomacia estadounidense defendió el derecho de los ciudadanos nicaragüenses a elegir libremente a sus autoridades y llamó a la comunidad internacional a unir esfuerzos frente a las acciones del Gobierno de Managua.
Las críticas surgieron luego de que Ortega, durante los actos conmemorativos por el aniversario de la Revolución Sandinista, asegurara que no permitirá procesos electorales que puedan representar una amenaza para la permanencia del oficialismo en el poder.
“No volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (la oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder”, expresó Ortega durante su intervención.
El presidente nicaragüense, quien permanece en el poder desde 2007, ha sido señalado por organismos internacionales y sectores opositores por restricciones a la competencia política, persecución de adversarios y cuestionamientos sobre la transparencia de los procesos electorales.
Desde 2017, Ortega comparte el poder con Rosario Murillo, quien asumió como copresidenta en 2025 tras una reforma constitucional que amplió sus atribuciones y fortaleció la influencia del matrimonio gobernante sobre las instituciones del Estado.




