Un tiroteo registrado este viernes en una escuela y una vivienda en la provincia de Nonthaburi, al norte de Bangkok, dejó un saldo de ocho personas fallecidas y 30 heridas, nueve de ellas en estado crítico, informaron las autoridades tailandesas.
Entre las víctimas mortales se encuentran los abuelos del presunto responsable, varios profesores y el propio atacante, quien murió durante el incidente. La Policía confirmó que ningún estudiante figura entre los fallecidos, pese a que versiones iniciales habían señalado lo contrario.
El primer ministro tailandés, Anutin Charnvirakul, quien acudió al lugar de los hechos, indicó que las primeras investigaciones apuntan a que el estrés académico pudo haber influido en la conducta del agresor, aunque las autoridades continúan trabajando para determinar las causas exactas del ataque.
Según los primeros reportes, el sospechoso, cuya identidad no ha sido revelada oficialmente, sería un estudiante de secundaria de 15 años. Las autoridades indicaron que el joven vivía con sus abuelos, quienes fueron encontrados sin vida en su residencia después del tiroteo ocurrido en el centro educativo.
El viceministro de Interior de Tailandia, Polapee Suwunchwee, explicó que el arma utilizada en el ataque era una pistola registrada a nombre del abuelo del presunto agresor, un antiguo profesor. Los investigadores creen que el hecho pudo haber comenzado en la vivienda antes de trasladarse a la escuela.
El ataque tuvo lugar en la Escuela Debsirin Nonthaburi, un reconocido centro público ubicado a unos 15 kilómetros al noroeste de la capital tailandesa, que recibe estudiantes de entre 12 y 18 años y forma parte de una de las redes educativas más antiguas del país.
Las autoridades recibieron las primeras alertas alrededor de las 10:00 de la mañana, hora local. Policías y equipos de emergencia acudieron rápidamente al plantel para controlar la situación y atender a los heridos.
El suceso vuelve a poner bajo la lupa el problema del acceso a las armas de fuego en Tailandia, un país donde los episodios de violencia armada han generado preocupación en los últimos años debido a la facilidad para obtener ciertos tipos de armamento.
Meses atrás, otro ataque en una escuela ubicada en el sur del país terminó con la muerte de una directora, luego de que un hombre ingresara armado al centro educativo y mantuviera retenidos temporalmente a profesores y alumnos.




