El Partido Revolucionario Moderno (PRM) renovará este domingo 9 de agosto sus principales autoridades durante una Asamblea de Delegados que se celebrará a las 9:00 de la mañana en el Hotel Sheraton, en la que se prevé que el presidente de la República, Luis Abinader, sea escogido como presidente de la organización oficialista mediante una plancha única.
De confirmarse, Abinader sustituirá a José Ignacio Paliza, quien ocupa la presidencia del PRM desde 2018, cuando reemplazó a Andrés Bautista. El mandatario asumiría la dirección del partido mientras continúa ejerciendo la jefatura del Estado.
Nueva estructura partidaria
La nueva estructura contempla a Deligne Ascención como primer vicepresidente ejecutivo, posición desde la cual coordinará las funciones operativas del partido, permitiendo que Abinader concentre sus energías en las responsabilidades de gobierno.
Para facilitar este esquema, el PRM aprobó una reforma parcial que elimina la figura del coordinador ejecutivo de la Presidencia del partido y establece que esas funciones sean asumidas por el primer vicepresidente, quien además será el primero en la línea de sucesión del presidente de la organización.
La reforma también reduce de cuatro a dos años el período de las autoridades que serán escogidas este domingo. A partir de 2028, después de las elecciones nacionales, los períodos volverán a ser de cuatro años.
Cambios en secretarías y dirección
Otro cambio relevante será la secretaría general, actualmente ocupada por la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía. Entre los nombres mencionados para sustituirla figuraban Jean Luis Rodríguez y el diputado Eugenio Cedeño, aunque en las últimas horas ha tomado fuerza la posibilidad de que el cargo sea ocupado por Juan Garrigó Mejía, viceministro administrativo de la Presidencia e hijo del expresidente Hipólito Mejía y de la propia alcaldesa.
Para la secretaría de organización se contempla a Gloria Reyes.
La convocatoria emitida por la Comisión Nacional de Elecciones Internas (CNEI) establece que los miembros del Comité Nacional, en su condición de delegados, aprobarán por aclamación a los titulares de la presidencia, las vicepresidencias, la secretaría general y las subsecretarías generales.
La reforma estatutaria también aumenta de 60 a 65 el número máximo de integrantes de la Dirección Ejecutiva y modifica el mecanismo para elegir a los vicepresidentes, quienes serán distribuidos de manera proporcional a los votos válidos obtenidos por la plancha ganadora de la presidencia.




