Estados Unidos expresó este lunes su respaldo a Colombia luego del fuerte terremoto de magnitud 7,4 que sacudió gran parte del territorio nacional, provocando daños considerables en varias ciudades y dejando, hasta el momento, al menos 20 personas fallecidas.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, informó que el Gobierno de Donald Trump mantiene un seguimiento cercano de la emergencia y aseguró que Washington está preparado para brindar asistencia al pueblo colombiano y a las autoridades encabezadas por el presidente Abelardo de la Espriella.
Rubio también recomendó a los ciudadanos estadounidenses que se encuentran en Colombia registrarse ante el Departamento de Estado y mantenerse informados a través de los canales oficiales de la Embajada de Estados Unidos en Bogotá.
Solidaridad desde Estados Unidos
El sismo también generó mensajes de apoyo entre dirigentes políticos estadounidenses. El senador republicano Bernie Moreno, nacido en Bogotá, manifestó que Estados Unidos está dispuesto a respaldar a su aliado sudamericano y resaltó la gestión del mandatario colombiano durante la emergencia.
Por su parte, la congresista republicana María Elvira Salazar expresó sus oraciones por las víctimas y sus familiares, además de pedir protección y fortaleza para las personas afectadas por el desastre natural.
Epicentro en la región del Pacífico
De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, el movimiento telúrico tuvo una magnitud de 7,4 y su epicentro se localizó en las cercanías de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en la región del Pacífico.
Aunque el temblor fue percibido en amplias zonas del país, la región cafetera del centro de Colombia se encuentra entre las áreas que reportaron mayores afectaciones. Al menos 20 edificios sufrieron daños graves, mientras equipos de emergencia trabajan en la evaluación de las estructuras y la atención de los damnificados.
El respaldo estadounidense se produce pocos días después de la toma de posesión de De la Espriella como presidente de Colombia. La nueva administración de Washington había anunciado además su intención de destinar 1.000 millones de dólares a un programa de seguridad para el país.




