El Grupo Banco Mundial detalló este viernes la dimensión de la respuesta integral a Colombia tras el terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto, que incluye ayuda económica directa de 200 millones de dólares y asistencia técnica especializada.
Según el organismo, se está realizando “un trabajo conjunto con el Gobierno de Colombia y los socios para atender las necesidades inmediatas y sentar las bases para la recuperación”.
Apoyo financiero y técnico
El Banco Mundial informó que el pasado 13 de agosto se efectuó el desembolso de 200 millones de dólares para apoyar la respuesta de emergencia. Además, se puso en marcha una Evaluación Global Rápida de Daños por Terremotos (GRADE), con el fin de proporcionar al Gobierno una estimación preliminar de las pérdidas económicas y ayudar a priorizar la asistencia y los esfuerzos de reconstrucción.
De manera complementaria, el organismo indicó que mantiene contacto con los bancos de desarrollo de Colombia, instituciones financieras y el sector privado para canalizar financiamiento hacia las comunidades y empresas afectadas, incluyendo apoyo en áreas como salud pública, vivienda y pequeñas y medianas empresas.
La vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Susana Cordeiro, expresó al presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, el respaldo del organismo para acompañar al país en este proceso de recuperación. Recordó la entrega inicial de los 200 millones y reafirmó la disposición de brindar asistencia técnica especializada y experiencia internacional en gestión de desastres.
Solidaridad y recuperación
El Banco Mundial subrayó su compromiso de apoyar la recuperación de Colombia, destacando que la cooperación internacional busca no solo atender la emergencia inmediata, sino también fortalecer las capacidades institucionales y sentar bases para el desarrollo a largo plazo.
La agenda incluye la identificación de necesidades urgentes, la orientación de acciones de reconstrucción y la canalización de recursos hacia sectores estratégicos.
El último informe de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) reporta 285 muertos y 379 desaparecidos, cifras que reflejan la magnitud de la tragedia y la urgencia de la asistencia internacional.




