Buenos Aires, Argentina. Más de 30,000 empresas han cerrado en Argentina desde que el presidente Javier Milei asumió el poder a finales de 2023, en medio de un escenario económico marcado por la caída del consumo, la apertura de las importaciones y las dificultades que enfrentan las pequeñas y medianas empresas (pymes).
Según un informe del centro de pensamiento Fundar, hasta mayo pasado habían desaparecido 30,633 empresas, lo que representa alrededor del 6 % del total. La organización señaló que se trata de la mayor reducción registrada durante los primeros 30 meses de un Gobierno argentino.
Solo en mayo, 2,371 empresas cerraron sus puertas, un promedio de 76 por día. Con estos datos, Argentina cuenta actualmente con 481,724 empresas, la cifra más baja en casi 20 años.
El sector comercial ha sido el más afectado, con 8,408 empresas menos. Le siguen los servicios de transporte y almacenamiento, con una reducción de 6,733 compañías; los servicios inmobiliarios, con 4,098; y la industria manufacturera, que perdió 4,020 empresas.
Economistas atribuyen parte de esta situación a la apertura de las importaciones, que ha incrementado la competencia para los productores locales, especialmente para las pymes. También señalan la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y la disminución del consumo como factores que han reducido la demanda de productos y servicios.
La crisis empresarial también ha tenido consecuencias sobre el empleo. De acuerdo con el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), durante la gestión de Milei se han perdido 411,613 puestos de trabajo formales, unos 450 empleos por día. La industria manufacturera registra la mayor caída, con 97,312 trabajadores menos hasta mayo.
A este panorama se suma el aumento de los concursos preventivos, procedimientos judiciales a los que recurren empresas con problemas financieros para intentar evitar la quiebra. Según Industriales Pymes Argentinos (IPA), durante 2025 se abrieron 190 concursos preventivos en los tribunales comerciales de Buenos Aires, un 131.7 % más que en 2023.
Para especialistas, el cierre de empresas genera un efecto en cadena que alcanza a proveedores, trabajadores y otros sectores de la economía, debido a la reducción de ventas y a las dificultades para mantener el flujo de pagos.
El Gobierno de Milei, sin embargo, defiende su programa económico y sostiene que parte de las empresas que desaparecieron eran negocios unipersonales. El mandatario también ha asegurado que el empleo y el consumo presentan una evolución positiva.
Mientras continúa el proceso de transformación económica impulsado por Milei, el descenso en el número de empresas y el incremento de los procedimientos de insolvencia mantienen el debate sobre el impacto de sus políticas en el sector productivo argentino.




