El ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT), Rafael Santos Badía, anunció que la próxima semana serán entregadas 10,000 becas para estudios en universidades de la República Dominicana, como parte de las acciones orientadas a ampliar las oportunidades de formación para los jóvenes.
Durante una entrevista en El Show del Mediodía, Santos Badía explicó que recientemente también fueron asignadas 1,500 becas internacionales, de las cuales el 70 % corresponde a áreas de ciencia, tecnología, matemáticas e inglés, mientras que el 58 % de los beneficiarios son mujeres y el 42 % hombres.
Formación para el futuro
El funcionario destacó que en esta convocatoria fueron incluidos jóvenes de todas las provincias del país, con programas enfocados en especialidades que pueden facilitar el acceso a empleos de calidad o contribuir a una mejor preparación para quienes posteriormente se incorporen al servicio público.
Santos Badía sostuvo que la educación dominicana debe adaptarse a los cambios provocados por la inteligencia artificial, la robótica, la realidad virtual, los semiconductores y otras tecnologías que forman parte de la llamada Cuarta Revolución Industrial.
A su juicio, el mercado laboral experimentará profundas transformaciones debido a la automatización, lo que hará desaparecer algunas ocupaciones y dará lugar a nuevas áreas profesionales que demandarán competencias distintas a las tradicionales. “Las profesiones del futuro son ya presentes”, afirmó.
Nuevo sistema educativo
El ministro reveló que el Gobierno trabaja en el diseño de un nuevo sistema educativo, que estará organizado en cuatro subsistemas: preuniversitario, técnico profesional, ciencia y tecnología, y educación superior. Cada componente contará con un órgano rector encargado de articularlos y garantizar que las rutas de formación respondan a las necesidades del país.
También mencionó la incorporación de carreras cortas y microcredenciales, incluidas certificaciones en áreas como inteligencia artificial, para ampliar las opciones de formación y responder a las demandas del mercado laboral.
Sobre el financiamiento de la transformación educativa, recordó que desde 2013 el país mantiene una inversión equivalente al 4 % del PIB en educación, pero advirtió que una educación de mayor calidad requeriría una inversión cercana al 6 % del PIB.
Finalmente, Santos Badía afirmó que la transformación educativa debe asumirse como un proyecto de nación, no como una iniciativa partidaria o de un gobierno particular. Señaló que el proceso tendrá componentes legislativos y curriculares y que las universidades también deberán integrarse a los cambios que se proyectan para el sistema nacional de educación.




