El accidente se produjo la mañana del martes en la subprefectura de Nana-Mambere, región de Abba, cerca de la frontera con Camerún. Las autoridades advirtieron que la cifra de fallecidos podría aumentar, debido a que varias personas continúan desaparecidas bajo los escombros.
El vicealcalde de Zamboye, Souleymane Bi, explicó que el yacimiento funcionaba como una explotación artesanal y que las actividades no se desarrollaban de acuerdo con las normas de seguridad. Los mineros suelen excavar pozos profundos para buscar oro, una práctica que aumenta el riesgo de derrumbes.
El minero Wilfried Ngoloyangue relató que el desprendimiento ocurrió mientras los trabajadores se encontraban en sus respectivas zonas de extracción. Según su testimonio, el fuerte ruido provocado por el movimiento de tierra fue seguido por gritos de auxilio de personas que quedaron atrapadas.
Otro trabajador, Florian Gaguende, señaló que todavía hay numerosos desaparecidos y que las posibilidades de rescatarlos con vida disminuyen con el paso de las horas.
Las labores de búsqueda se realizan en condiciones precarias y con escasos recursos. Mineros artesanales y habitantes de la zona participan en los trabajos para localizar a los sobrevivientes, mientras que varios heridos fueron trasladados a Bouar, capital de la subprefectura.
El portavoz del Gobierno centroafricano, Évariste Ngamana, expresó su pesar por lo ocurrido y aseguró que las autoridades trabajan para proporcionar asistencia a las víctimas y sus familiares.
Crece la preocupación por la minería artesanal
El accidente se produce en medio del aumento de la actividad minera en el oeste de la República Centroafricana, una región que posee importantes yacimientos de oro y que atrae a numerosos jóvenes en busca de oportunidades laborales.
Los derrumbes constituyen uno de los principales peligros para quienes trabajan en explotaciones artesanales. Además, las comunidades cercanas enfrentan riesgos de contaminación del agua debido al uso de productos químicos empleados durante el proceso de extracción.
La legislación minera del país establece que el Gobierno puede conceder permisos de explotación a cooperativas. Algunas operaciones también cuentan con la participación de empresas chinas mediante métodos de minería semimecanizada o industrial.
La tragedia de Zamboye vuelve a poner el foco sobre las condiciones de seguridad en las minas artesanales y las exigencias para que las autoridades fortalezcan la supervisión y reduzcan los riesgos para los trabajadores.




