El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, afirmó este sábado que sería demasiado peligroso para el país celebrar elecciones mientras combate la invasión rusa, rechazando los llamados de sectores políticos que reclaman una votación en medio de la guerra.
Ucrania mantiene suspendidas las elecciones debido a la ley marcial, una medida que cuenta con amplio respaldo de la población para que el país se concentre en enfrentar las fuerzas rusas.
Debate interno y tensiones políticas
El líder ucraniano, elegido en 2019, recordó que ya había recibido presiones de sus pares ruso Vladimir Putin y estadounidense Donald Trump para celebrar elecciones, incluso mientras Moscú bombardea el país a diario.
El debate resurgió esta semana con la propuesta del exministro de Defensa Mijaílo Fédorov, destituido en julio, quien pidió encontrar la manera de organizar una votación. Su iniciativa generó polémica y distanciamiento de algunos de sus partidarios.
“Pienso que en una guerra como esta, unas elecciones como tal son un enorme riesgo. Las elecciones en este momento serán un tsunami para el país, que fracturaría a Ucrania”, declaró Zelenski durante una reunión informativa con periodistas.
El mandatario lanzó críticas directas contra Fédorov: “Creo que él mismo se dirige —o está siendo empujado— hacia un camino equivocado”.
Expertos han señalado obstáculos prácticos para una votación en tiempos de guerra: cómo votarían los soldados en el frente, los millones de refugiados en el extranjero, los habitantes de territorios ocupados y la amenaza de desinformación rusa.
Una encuesta del Instituto de Sociología de Kiev reveló que solo el 15% de los ucranianos cree que deberían celebrarse elecciones antes de que finalicen las hostilidades.
Escalada militar y presión internacional
La disputa interna ocurre en medio de una intensificación de la guerra. Rusia ha incrementado sus ataques con misiles balísticos, difíciles de interceptar, mientras Kiev acelera su campaña de largo alcance contra objetivos energéticos y logísticos rusos.
Zelenski señaló que Ucrania intenta atacar las plataformas de lanzamiento de estos misiles, que solo pueden ser destruidos con sistemas Patriot de diseño estadounidense. El presidente detalló que Kiev recibió 675 misiles Patriot en 2023, frente a 364 en 2025 y 264 en 2026, mientras Estados Unidos enfrenta escasez de este armamento por su propia guerra contra Irán.
Según Zelenski, Rusia puede producir alrededor de 100 misiles balísticos al mes, lo que ha elevado las muertes de civiles a niveles no vistos desde los primeros meses de la invasión, de acuerdo con estadísticas verificadas por Naciones Unidas.
El lunes, Ucrania acogerá una reunión con sus aliados europeos para debatir cómo aumentar la presión sobre Moscú y buscar vías que conduzcan al fin de la invasión iniciada en febrero de 2022.




