El Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (Oberaxe) registró 9,590 mensajes de odio en redes sociales durante los días 30 y 31 de julio, coincidiendo con la entrada masiva de migrantes a Ceuta desde Marruecos. El Gobierno español estimó en unas 80,000 las personas que llegaron a la ciudad durante la crisis.
Este episodio provocó un fuerte incremento de las publicaciones discriminatorias en internet. De acuerdo con el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, durante julio se contabilizaron 57,406 contenidos de odio, frente a los 40,800 detectados en junio.
Las personas procedentes del norte de África fueron el principal objetivo de estos mensajes, al concentrar el 68 % de los contenidos analizados. Los ataques dirigidos contra inmigrantes en general representaron el 19 %, mientras que los mensajes contra musulmanes alcanzaron el 16 %, cinco puntos más que el mes anterior.
También se identificaron publicaciones contra personas afrodescendientes y latinoamericanas, que representaron el 10 % y el 7 %, respectivamente.
El informe señala que cuatro de cada diez mensajes contenían expresiones de deshumanización o una grave degradación de los grupos señalados. Además, el 38 % correspondió a amenazas, el 15 % promovió la expulsión, el 4 % incitó a la violencia y porcentajes menores buscaron desacreditar a estos colectivos o justificar agresiones contra ellos.
La inseguridad ciudadana fue el principal detonante del discurso de odio durante julio, al concentrar el 48 % de los contenidos monitorizados. Muchos de estos mensajes relacionaban de manera generalizada la delincuencia con la inmigración.
El deporte también fue un escenario relevante, con el 34 % de las publicaciones. La celebración de la Copa del Mundo de Fútbol generó mensajes racistas, xenófobos e islamófobos dirigidos contra jugadores, selecciones y aficionados.




