República Dominicana ocupó el noveno lugar entre 18 destinos latinoamericanos en cuanto a la posición de inversión directa de empresas estadounidenses al cierre de 2025, con un monto de US$3,506 millones, equivalente al 0.98 % del total regional.
De acuerdo con las estadísticas del Buró de Análisis Económico de Estados Unidos (BEA), la inversión directa estadounidense en América Latina alcanzó los US$356,990 millones al finalizar 2025.
México concentró la mayor proporción, con 47.3 % del total, seguido de Brasil, con 25.3 %, y Chile, con 10.8 %. En conjunto, estos tres países reunieron el 83.3 % del capital estadounidense invertido en la región.
En el caso dominicano, es importante diferenciar entre la posición de inversión y el flujo de capital. La posición representa el monto acumulado que las empresas estadounidenses mantienen invertido en el país al cierre de un año, mientras que el flujo corresponde a los recursos que ingresan durante ese período.
En 2025, el flujo de inversión directa proveniente de Estados Unidos hacia República Dominicana ascendió a US$1,042 millones, según las cifras de la autoridad monetaria local.
Este monto representa el 29.7 % de los US$3,506 millones que el BEA registra como posición total de inversión estadounidense en República Dominicana, una diferencia entre ambas estadísticas que merece atención al momento de interpretar los datos.
América Latina recibe menos inversión que otras economías
A escala internacional, el monto de inversión estadounidense en América Latina resulta relativamente bajo frente al registrado en algunas economías que se han consolidado como importantes centros para los negocios internacionales.
Al cierre de 2025, Singapur registraba una posición de inversión estadounidense de US$484,167 millones, mientras que Irlanda alcanzaba US$511,905 millones y Luxemburgo US$645,305 millones.
Cada una de estas economías, de manera individual, mantenía una mayor posición de inversión directa de Estados Unidos que los US$356,990 millones acumulados en toda América Latina.
Entre las características que comparten estos destinos se encuentran sistemas tributarios competitivos, instituciones sólidas y marcos judiciales que ofrecen mayor seguridad para la propiedad y el cumplimiento de los contratos.
Los datos muestran el reto que enfrenta República Dominicana para incrementar su participación en los flujos de capital estadounidense y mejorar su posición como destino de inversión dentro de América Latina.




