Al menos 90 ciudadanos estadounidenses permanecen desaparecidos tras la violenta riada que azotó Nepal el miércoles y que ha dejado más de 550 personas muertas y cerca de 1.924 desaparecidas, según informaron este viernes las autoridades.
El Departamento de Estado de Estados Unidos indicó que mantiene activado un operativo de emergencia desde sus embajadas en Katmandú y Pekín, con personal trabajando de manera permanente para localizar y asistir a los ciudadanos afectados.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, aseguró que la principal prioridad del Gobierno estadounidense es garantizar la seguridad de sus ciudadanos. Hasta el momento, no se ha confirmado la muerte de ningún estadounidense a causa del desastre.
Por su parte, el Gobierno de Nepal informó que la cifra de cadáveres recuperados aumentó a 553, mientras que 1.924 personas continúan en paradero desconocido. Entre los desaparecidos figuran cientos de extranjeros.
Ante la magnitud de la emergencia, la administración de Donald Trump destinó 500.000 dólares en ayuda humanitaria para Nepal. La asistencia incluye el envío de alimentos y otros suministros destinados a las zonas más afectadas por las inundaciones.
Las labores de búsqueda y rescate continúan mientras las autoridades intentan localizar a las personas desaparecidas y atender a las comunidades golpeadas por la tragedia.




