La Habana. Cuba avanza en la reorganización de su sistema comercial con nuevas normas que permiten la creación de cadenas de tiendas, restaurantes y redes gastronómicas en todo el país, como parte de un amplio paquete de reformas económicas impulsado por el Gobierno.
El Ministerio de Comercio Interior (Mincin) publicó este viernes en la Gaceta Oficial el Decreto 167, que establece nuevas reglas para el comercio mayorista y minorista y busca modernizar el funcionamiento del sector.
La normativa pretende ampliar las modalidades de comercialización, fortalecer la cooperación entre empresas estatales y actores privados y estimular el desarrollo del comercio local. También contempla la participación de las mipymes, cooperativas, empresas estatales y capital extranjero.
Uno de los cambios más relevantes es que los bienes y servicios podrán comercializarse en el mercado interno tanto en pesos cubanos como en divisas, de acuerdo con las disposiciones establecidas.
El Gobierno también aprobó un nuevo sistema para clasificar los establecimientos comerciales. La Resolución 23 del Mincin divide los locales en tres niveles: Alto Nivel, Nivel Medio y establecimientos de cercanía o de barrio. Además, los negocios serán identificados según su actividad, que puede incluir venta de productos, gastronomía, servicios personales y técnicos, o alojamiento.
Por su parte, la Resolución 24 establece las condiciones que deberán cumplir las personas naturales y jurídicas, tanto cubanas como extranjeras, que desarrollen actividades comerciales.
Entre los requisitos figura la obligación de contar con medios de pago electrónico, permisos y licencias vigentes, además de una identificación visible que indique el tipo de actor económico que opera el establecimiento.
Las nuevas disposiciones forman parte de un programa de 176 reformas económicas y sociales aprobado por el Gobierno cubano en junio, cuyo objetivo es descentralizar determinadas actividades, ampliar la participación privada y otorgar mayor autonomía a las empresas estatales.
Según las autoridades, 134 de esas reformas, equivalentes al 76,1 %, ya cuentan con respaldo jurídico tras su publicación oficial.
Las medidas se implementan mientras Cuba atraviesa una prolongada crisis económica, caracterizada por dificultades en sectores como el combustible, la producción, el comercio y el abastecimiento. El Gobierno atribuye parte de estas dificultades a factores internos y externos, incluidas las sanciones estadounidenses.




