El presidente de China, Xi Jinping, evalúa realizar una visita a Estados Unidos en septiembre acompañado de una delegación de empresarios chinos, en momentos en que Pekín y Washington negocian una posible extensión de la tregua comercial entre las dos principales economías del mundo.
Según informó el diario hongkonés South China Morning Post, las autoridades de ambos países todavía trabajan en la definición de los empresarios que formarían parte del grupo que acompañaría al mandatario chino durante su eventual encuentro con el presidente estadounidense, Donald Trump.
Xi tiene previsto reunirse con Trump en Washington el 24 de septiembre, en lo que sería su primera visita a la Casa Blanca desde 2015 y su primer encuentro con el mandatario estadounidense en territorio estadounidense desde el regreso del republicano al poder.
La presencia de empresarios chinos buscaría mantener un equilibrio con la visita que Trump realizó a Pekín en mayo, cuando estuvo acompañado por una amplia delegación del sector privado estadounidense, integrada por representantes de compañías como Tesla, Apple, Nvidia y Boeing.
La posible visita de Xi se produce mientras ambos gobiernos negocian prolongar la tregua comercial alcanzada entre China y Estados Unidos. Fuentes citadas por el medio consideran altamente probable una renovación del acuerdo, que ha contribuido a reducir parte de las medidas arancelarias y restricciones comerciales impuestas durante la disputa entre ambas potencias.
En paralelo, el canciller chino, Wang Yi, pidió esta semana al embajador estadounidense en Pekín, David Perdue, eliminar los obstáculos que puedan dificultar los próximos intercambios de alto nivel. El funcionario chino también llamó a aplicar los consensos alcanzados entre Xi y Trump y a mantener una agenda positiva para favorecer una relación bilateral estable.
Sin embargo, las diferencias entre Washington y Pekín persisten en áreas estratégicas como comercio, tecnología, inteligencia artificial, tierras raras, drones y ciberseguridad. También continúan las restricciones estadounidenses contra empresas chinas y los desacuerdos relacionados con las nuevas sanciones de Washington contra Irán.
China y Estados Unidos mantienen además conversaciones para establecer nuevos mecanismos de comercio e inversión. Entre las propuestas figura una posible reducción recíproca de aranceles por unos 30.000 millones de dólares para cada país.
La eventual visita de Xi a Washington podría representar un nuevo intento por reducir las tensiones entre ambas potencias y fortalecer el diálogo económico, aunque todavía permanecen importantes diferencias comerciales, tecnológicas y geopolíticas.




