Brasil. — La familia Bolsonaro se prepara para disputar las elecciones de Brasil con una amplia representación política, pese a que el expresidente Jair Bolsonaro está inhabilitado electoralmente y cumple prisión domiciliaria tras ser condenado por intento de golpe de Estado.
El principal candidato del clan es Flávio Bolsonaro, hijo mayor del exmandatario, quien buscará la Presidencia por decisión de su padre. El senador aparece en los sondeos en segundo lugar, detrás del actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.
Otros integrantes de la familia también aspiran a cargos públicos. Carlos Bolsonaro competirá por un escaño en el Senado por Santa Catarina, mientras que Michelle Bolsonaro, esposa de Jair, buscará igualmente llegar a la Cámara Alta por Brasilia.
La familia también pretende recuperar presencia en la Cámara de Diputados. Jair Renan Bolsonaro, el hijo menor del expresidente, y Rogéria Bolsonaro, exesposa de Jair, competirán por puestos en la Cámara Baja. A ellos se suman otros familiares que aspiran a cargos legislativos en São Paulo.
En total, ocho miembros del entorno familiar se presentan bajo el Partido Liberal (PL), agrupación política vinculada al expresidente.
La expansión electoral del clan ocurre mientras varios de sus integrantes enfrentan cuestionamientos judiciales. Jair Bolsonaro fue condenado a 27 años de prisión por su participación en una trama para intentar revertir el resultado de las elecciones de 2022. Su hijo Eduardo también enfrenta consecuencias judiciales, mientras que Flávio y Carlos han sido investigados por presuntas irregularidades relacionadas con el uso de recursos públicos.
Pese a estas dificultades, los Bolsonaro mantienen una importante base de apoyo entre sectores conservadores de Brasil. Su discurso se centra en la defensa de la familia tradicional, la reducción del gasto público, el combate contra la delincuencia y una estrecha relación con Estados Unidos.
La estrategia electoral de la familia refleja su intención de mantener vigente el movimiento político construido por Jair Bolsonaro, trasladando su liderazgo a sus hijos, su esposa y otros familiares.




