El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, compartió este domingo en su red Truth Social un video creado con inteligencia artificial que representa un supuesto ataque contra la isla iraní de Jarg, considerada el principal centro de exportación de petróleo de Irán.
En las imágenes, que son una simulación, se observan explosiones en instalaciones de almacenamiento de crudo y un petrolero, mientras la escena es captada desde una aeronave. Trump acompañó la publicación con un breve mensaje: «¡La isla de Jarg siendo hecha añicos!!! Presidente DJT».
La difusión del video ocurrió pocas horas después de que Estados Unidos ejecutara su primer ataque contra objetivos iraníes en aproximadamente un mes. La ofensiva tuvo como blanco la isla de Larak, ubicada en el estratégico estrecho de Ormuz.
De acuerdo con el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), la operación buscaba destruir cohetes cargados con minas marítimas que, según Washington, la Guardia Revolucionaria iraní planeaba desplegar en el estrecho, una de las principales rutas para el transporte internacional de petróleo.
Centcom sostuvo que la acción militar respondió a una amenaza contra la navegación y el comercio mundial. «Irán generó la amenaza y el ejército estadounidense la eliminó para proteger a los marinos civiles, al transporte marítimo comercial y al libre flujo del comercio mundial», afirmó el organismo.
Tras el ataque, la Guardia Revolucionaria iraní declaró haber lanzado misiles y drones contra las bases de Al Azraq y Rey Hussein, en Jordania. Sin embargo, el Ejército jordano aseguró que sus sistemas de defensa lograron interceptar los ocho proyectiles, sin que se registraran víctimas o daños.
La isla de Jarg ha figurado entre los principales puntos de tensión desde el comienzo de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Su importancia radica en que concentra una gran parte de las exportaciones petroleras iraníes, convirtiéndola en un enclave estratégico tanto para la economía de Teherán como para el mercado energético internacional.
Trump ya había amenazado anteriormente con atacar la infraestructura de la isla. En julio, una ofensiva estadounidense impactó instalaciones de Jarg y dejó al menos ocho militares iraníes muertos.
En aquella ocasión, el mandatario estadounidense defendió la operación alegando que Irán representaba una amenaza para la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, una vía marítima fundamental para el suministro mundial de petróleo.




