El Gobierno de Estados Unidos instó este miércoles a la comunidad internacional a suspender las operaciones comerciales habituales con Nicaragua, luego de que la Asamblea Nacional aprobara en primera legislatura una reforma constitucional que amplía el período presidencial y refuerza las atribuciones del Ejecutivo.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, cuestionó las modificaciones impulsadas por el oficialismo nicaragüense y acusó al Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo de consolidar su control político y limitar las condiciones para elecciones libres y transparentes.
Rubio afirmó que los países que vulneran los derechos de sus ciudadanos no deberían recibir los mismos beneficios económicos y políticos que las naciones comprometidas con la estabilidad regional.
La reforma aprobada contempla extender el mandato presidencial de cinco a siete años y establece restricciones para que personas consideradas “traidores a la patria” puedan ocupar cargos de elección popular. La iniciativa deberá recibir una segunda aprobación de la Asamblea Nacional en la próxima legislatura para entrar en vigor.
El cambio constitucional también modificaría el calendario electoral. Las elecciones generales, previstas inicialmente para noviembre de 2026, pasarían a celebrarse en noviembre de 2027.
Ortega, de 80 años, permanece en el poder desde 2007 y gobierna junto a su esposa, Rosario Murillo, quien asumió el cargo de copresidenta tras una reforma constitucional aprobada en 2025.
Estados Unidos señaló que continuará utilizando organismos internacionales, entre ellos la Organización de los Estados Americanos (OEA), para abordar la situación política de Nicaragua. Washington también reiteró que estudia nuevas medidas frente a las denuncias de violaciones de derechos humanos y represión contra opositores.
La OEA, por su parte, tiene previsto analizar la situación nicaragüense en una reunión de cancilleres, en medio de crecientes cuestionamientos internacionales al rumbo político del país centroamericano.




