Nueva York. Francia inició este mes su presidencia rotatoria del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas con una agenda enfocada en la tecnología y su posible aporte a la solución de conflictos internacionales.
Una de las principales actividades será un debate sobre el uso de la inteligencia artificial (IA) en la supervisión de acuerdos de alto el fuego, las operaciones de mantenimiento de la paz y la lucha contra la desinformación. La iniciativa, organizada junto a Letonia, busca analizar cómo las nuevas tecnologías pueden contribuir a prevenir y controlar enfrentamientos.
Entre las prioridades de Francia también figuran los conflictos de Ucrania, Oriente Medio, Afganistán y Sudán. Además, el Consejo abordará el terrorismo desde una perspectiva tecnológica el próximo 11 de septiembre, coincidiendo con el 25.º aniversario de los atentados ocurridos en Estados Unidos.
Otro encuentro importante será la reunión anual con la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), prevista para el 25 de septiembre. Asimismo, el 24 de septiembre se celebrará una sesión con la Liga de los Estados Árabes durante la semana de alto nivel de la Asamblea General.
La presidencia francesa también coincide con el proceso para elegir al próximo secretario general de la ONU. Se espera que Francia organice una nueva votación informal entre los candidatos, aunque todavía no se ha definido la fecha.
Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, tiene previsto intervenir ante la Asamblea General el 22 de septiembre, en medio de una intensa agenda diplomática para Francia durante su liderazgo del Consejo de Seguridad.




