El Buró Federal de Investigaciones (FBI) pidió ayuda a la ciudadanía para localizar a Bernhard Eugen Fritsch, de 65 años, condenado en Los Ángeles (California) por defraudar millones de dólares con una supuesta aplicación para celebridades e influenciadores, y quien se encuentra prófugo tras huir a México y posteriormente ser visto en Alemania.
Estafa millonaria
Fritsch, fundador de la empresa StarSite, fue sentenciado por defraudar a inversores por más de 26 millones de dólares entre 2014 y 2017, tras mentir sobre el desempeño financiero de su compañía. Convenció a las víctimas de invertir en una aplicación que supuestamente ayudaría a monetizar patrocinios y distribuir contenido publicitario, asegurando que estaba a punto de cerrar acuerdos con grandes empresas como Disney.
En lugar de desarrollar la tecnología prometida, utilizó gran parte de los fondos para mantener un lujoso estilo de vida, que incluyó la compra de un McLaren, un Rolls-Royce, mejoras en su yate y la renovación de su mansión en Malibú.
Huida internacional
Un jurado lo declaró culpable en abril de 2025 y fue dejado en libertad bajo fianza mientras esperaba sentencia. En junio de ese año huyó a Los Mochis, Sinaloa (México). En septiembre fue detenido por posesión de documentación falsa, pero liberado bajo supervisión migratoria. Se le ordenó presentarse ante un tribunal de inmigración, lo que incumplió al escapar a Múnich (Alemania) el 6 de octubre de 2025.
En junio de 2026, su pareja Lucinda Jane Weist Manera, de 63 años, se declaró culpable de haberlo ayudado a ocultarse del FBI y facilitar su huida a Alemania.
Recompensa y advertencia
El FBI incluyó a Fritsch en la lista de los estafadores más buscados y ofrece una recompensa de hasta 150,000 dólares por información que conduzca a su captura y condena.
Patrick Grandy, subdirector de la oficina del FBI en Los Ángeles, advirtió que el sur de California “es un entorno propicio para los estafadores” y aseguró que la agencia lo buscará “incansablemente”.
Contexto
El caso de Fritsch refleja los riesgos de fraude en el sector tecnológico y de entretenimiento, donde las promesas de monetización digital han atraído a inversores en busca de oportunidades rápidas. La investigación del FBI busca no solo capturar al fugitivo, sino también enviar un mensaje de alerta sobre este tipo de esquemas.




