El presidente Luis Abinader afirmó este lunes que el Gobierno dominicano no ha otorgado nuevos permisos de trabajo para inmigrantes desde 2022, al abordar la política migratoria y los desafíos que enfrenta el mercado laboral en sectores como la agricultura y la construcción.
“Nosotros no hemos dado más permisos de trabajo desde el año 2022”, expresó el mandatario durante la tercera edición de LA Agenda Semanal, al reconocer que esta situación constituye una de las principales preocupaciones de agricultores y constructores ante la disponibilidad de mano de obra.
Mecanización agrícola
Frente a este escenario, Abinader explicó que el Gobierno ha optado por impulsar alternativas orientadas a reducir la dependencia de trabajadores extranjeros, mediante el financiamiento de la mecanización agrícola. Según dijo, este proceso ha permitido multiplicar por tres el nivel de mecanización y favorecer una mayor participación de trabajadores dominicanos, quienes reciben mejores ingresos.
“Hoy hay tres veces más mecanización agrícola con trabajadores dominicanos que ganan mucho más”, indicó, aunque reconoció que la transformación aún se encuentra en una etapa inicial.
Industrialización de la construcción
El presidente sostuvo que el mismo proceso debe extenderse al sector de la construcción, mediante una mayor industrialización que eleve la productividad y reduzca los costos. Como referencia, citó el caso de España, donde las cementeras comercializan entre el 70 % y el 75 % de su producción a granel y solo alrededor del 25 % en fundas, reflejo del nivel de industrialización alcanzado.
“Nosotros tenemos que industrializar más ya nuestra construcción”, planteó Abinader, al considerar que la incorporación de equipos y nuevas tecnologías puede generar un rendimiento similar al observado en la agricultura.
Explicó que la inversión en equipos para mecanizar determinadas labores puede recuperarse en aproximadamente tres años, lo que convierte la modernización en una alternativa económicamente viable para transformar ambos sectores.
Formalidad y capacitación laboral
Al referirse al mercado laboral, Abinader también planteó la necesidad de aumentar los niveles de formalidad y fortalecer la formación técnica de los trabajadores. Reconoció que cada país tiene características distintas, poniendo como ejemplo a Uruguay, donde los beneficios laborales son mayores y la formalidad alcanza niveles elevados.
“Es una economía diferente”, señaló, aunque coincidió en que la educación técnica tiene una relación directa con la formalización del empleo y consideró necesario continuar fortaleciendo la preparación de los trabajadores para responder a las nuevas necesidades de la economía.




