El rey Carlos III dejó claro que el príncipe Enrique y su esposa, Meghan Markle, mantendrán su actual condición de miembros no activos de la familia real británica, pese a su reciente regreso al Reino Unido después de seis años viviendo en Estados Unidos.
En un documento emitido bajo instrucciones del monarca, el Palacio de Buckingham confirmó que no habrá modificaciones en el estatus de los duques de Sussex. Enrique y Meghan conservarán sus títulos de duque y duquesa de Sussex, pero no podrán utilizar el tratamiento de Su Alteza Real, que permanece suspendido.
La decisión se mantiene en línea con el llamado Acuerdo de Sandringham, establecido en enero de 2020, cuando la pareja decidió apartarse de sus funciones oficiales como integrantes de la monarquía y buscar independencia económica y mayor privacidad.
Carlos III señaló que Enrique y Meghan son considerados ciudadanos privados con actividades comerciales y benéficas, por lo que sus proyectos filantrópicos continuarán desarrollándose de manera independiente y sin intervención directa del Palacio de Buckingham. Cualquier comunicación oficial relacionada con la pareja deberá gestionarse a través de su propia oficina.
El pronunciamiento del monarca se produce después de que Enrique regresara al Reino Unido el pasado 26 de agosto acompañado por Meghan y sus hijos, Archie y Lilibet. La familia, que residió durante años en California, estaría buscando establecerse nuevamente en territorio británico.
Los hijos de los duques de Sussex ya fueron inscritos en un colegio del Reino Unido para el nuevo curso escolar. Además, medios británicos señalan que la pareja analiza trasladarse a los Cotswolds, una zona rural ubicada en el suroeste de Inglaterra.
Aunque la relación entre Enrique y la familia real ha estado marcada por tensiones desde su salida de la vida institucional, el príncipe mantuvo recientemente un encuentro privado con su padre. En julio, Carlos III recibió a los duques de Sussex y a sus hijos en Highgrove, Gloucestershire.
Mientras tanto, Enrique continúa enfrentando dificultades relacionadas con la protección policial de su familia durante sus visitas al Reino Unido. El príncipe ha reclamado que se revise el nivel de seguridad financiada con recursos públicos que recibe, un asunto que ha generado una prolongada disputa legal con las autoridades británicas.
Por ahora, el regreso de los Sussex al Reino Unido no supone su reincorporación a la estructura oficial de la monarquía, y Carlos III ha ratificado que el acuerdo establecido hace seis años continúa vigente.




