La princesa Astrid de Noruega murió este viernes a los 94 años, apenas dos días después de participar en el funeral de su hermano, el rey Harald V. La Casa Real noruega confirmó su fallecimiento y resaltó la extensa trayectoria de la princesa al servicio de la monarquía y del país.
El rey Haakon VIII recibió con profundo pesar la noticia y describió la muerte de su tía como una gran pérdida para la familia y para Noruega. Como señal de duelo, las banderas del Palacio Real fueron colocadas a media asta y permanecerán así durante la jornada de su funeral.
Astrid tenía apenas 22 años cuando asumió importantes responsabilidades dentro de la familia real tras la muerte de su madre, la princesa heredera Marta. Entre 1954 y 1968 ejerció como primera dama de Noruega, acompañando en sus funciones oficiales primero a su abuelo, el rey Haakon VII, y posteriormente a su padre, Olav V.
Durante esos años, representó a la nación en celebraciones, ceremonias, visitas de Estado y diferentes actividades oficiales. La Casa Real destacó especialmente su preocupación por las personas más vulnerables y su compromiso con las labores sociales.
Aunque en 1968 dejó de ejercer como primera dama tras el matrimonio del entonces príncipe heredero Harald con Sonia, Astrid continuó participando activamente en compromisos oficiales y representando a la Corona durante varias décadas.
La princesa contrajo matrimonio en 1961 con Johan Ferner, navegante y medallista olímpico, quien falleció en 2015. La pareja tuvo cinco hijos: Cathrine, Benedikte, Alexander, Elisabeth y Carl-Christian.
La última aparición pública de Astrid fue el miércoles, cuando asistió al funeral de su hermano Harald. El antiguo monarca fue sepultado en el mausoleo de la Casa Real, en la fortaleza de Akershus, después de una ceremonia celebrada en la Catedral de Oslo.
La muerte de Astrid se produce en un momento de especial duelo para la familia real noruega, que en apenas dos días ha perdido a dos de sus figuras más representativas.




