WASHINGTON.— Las recientes iniciativas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para modificar el nombre de lugares geográficos han reavivado el debate sobre la forma en que su país ha utilizado históricamente el término “América” para identificarse.
En su regreso a la Casa Blanca, Trump ordenó cambiar el nombre del Golfo de México por “Golfo de América”, una decisión que busca, según su administración, destacar la grandeza y el poder de Estados Unidos. La medida ha generado críticas debido a que estas aguas también bañan las costas de México y Cuba.
En medio de sus tensiones comerciales con Canadá, el mandatario también impulsó el cambio de nombre del lago Ontario por “lago América”. Además, en tono provocador, planteó la posibilidad de cambiar el nombre del estado de Nuevo México por “Nueva América”.
Una disputa que viene de lejos
El nombre América, utilizado para identificar al continente que se extiende desde Canadá hasta el extremo sur de Argentina y Chile, proviene del nombre del explorador italiano Américo Vespucio.
Aunque los habitantes de Estados Unidos suelen identificarse como “americanos”, historiadores señalan que durante los primeros años de la nación no era común utilizar ese término exclusivamente para referirse al país. “Estados Unidos”, “la República” y “la Unión” eran denominaciones más habituales.
El historiador Daniel Immerwahr sostiene que el uso de “América” para identificar a Estados Unidos cobró mayor fuerza a finales del siglo XIX, cuando el país comenzó a ampliar su presencia fuera de sus fronteras.
Tras la guerra hispano-estadounidense de 1898, Estados Unidos incorporó territorios como Puerto Rico, Filipinas y Guam, además de ampliar su influencia sobre otras regiones. Este proceso contribuyó a consolidar el uso de “América” como una forma de referirse al país.
Una política de poder
Los cambios impulsados por Trump también están relacionados con su denominada “doctrina Donroe”, una reinterpretación de la Doctrina Monroe, que desde el siglo XIX ha sido utilizada para justificar la influencia de Estados Unidos sobre el continente americano.
Los nuevos nombres tienen principalmente reconocimiento dentro de Estados Unidos y aparecen en documentos oficiales y algunas plataformas digitales cuando las búsquedas se realizan desde ese país.
Las iniciativas también han provocado burlas y parodias. Los creadores de la serie South Park, por ejemplo, anunciaron de manera humorística un cambio de nombre a “South America”, en referencia a las modificaciones promovidas por el mandatario.
Más allá de las denominaciones, la controversia refleja una discusión histórica sobre identidad, territorio, influencia y el significado del término “América”.




