Quito, (EFE).- . El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, decretó un nuevo estado de excepción por 60 días en ocho provincias y tres municipios del país, como parte de las medidas para enfrentar la creciente actividad de las organizaciones del crimen organizado.
La disposición abarca las provincias de El Oro, Esmeraldas, Guayas, Los Ríos, Manabí, Pichincha, Santa Elena y Santo Domingo de los Tsáchilas. También incluye los municipios de Camilo Ponce Enríquez, Las Naves y La Maná.
El Gobierno justificó la medida por una situación de “grave conmoción interna” relacionada con la actuación de grupos criminales. El decreto permite suspender la inviolabilidad del domicilio y autoriza a la Policía Nacional y a las Fuerzas Armadas a realizar allanamientos inmediatos cuando existan indicios de delitos.
Según informes del Centro Nacional de Inteligencia, la Policía y las Fuerzas Armadas, las estructuras delictivas han ampliado sus fuentes de financiamiento mediante diferentes actividades ilícitas. Esta diversificación, de acuerdo con las autoridades, les permite adaptarse a las operaciones de seguridad desplegadas en su contra.
Toque de queda en cuatro provincias
La resolución también oficializa un toque de queda nocturno en las provincias de El Oro, Manabí, Guayas y Los Ríos. La restricción estará vigente del 17 al 30 de septiembre, entre las 00:00 y las 05:00 horas.
Este será el tercer toque de queda aplicado en Ecuador durante 2026. El anterior tuvo lugar en mayo y se extendió a varias provincias, mientras que el primero se implementó durante la segunda mitad de marzo.
Las autoridades ecuatorianas mantienen desde 2024 un régimen de “conflicto armado interno”, declarado por Noboa para reforzar las operaciones contra las bandas criminales, a las que el Gobierno califica como organizaciones terroristas.
Pese a las medidas adoptadas, Ecuador registró en 2025 alrededor de 9.300 homicidios, según cifras del Ministerio del Interior, lo que representó un máximo histórico de violencia letal en el país.




