El juez Rigoberto Sena, de la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente del Distrito Nacional, conocerá la tarde de este lunes la medida de coerción contra 25 imputados en el caso denominado Senasa 2.0, entre ellos 21 médicos, vinculados con una presunta estructura criminal que habría defraudado al Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) mediante distintas maniobras fraudulentas.
El grupo de investigados fue trasladado por agentes policiales desde la cárcel preventiva del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva hasta el tribunal, donde se desarrollará la audiencia.
Profesionales implicados
De los 25 encartados, 21 figuran en el expediente con la profesión de médicos, distribuidos en las siguientes especialidades:
- 8 cirujanos generales.
- 8 ginecoobstetras.
- 4 ortopedas.
- 1 internista.
Además, se incluyen 4 exempleados de SeNaSa.
Entre los detenidos figuran: Angeury Guzmán Vásquez, Heidy Coronado Paulino, Starky Atahualpa Arturo Rodríguez Nova, Lucreisy Polanco Núñez, Einstein Rafael Borromé Valdez, Juan Henry Poueriet, Hanna Rashell Rodríguez Almánzar, Luz Esther Reyes Durán de Ramírez, Edwin Alberto Batista Cruz, José Luís Díaz Hernández, Carlos Job Ynoa Olivero, Guillermo Enrique Dicló Garabito, Griselda Altagracia Basora Ramírez, Juan Gabriel Rodríguez Ravelo y Martha María Saldaña Saldaña, entre otros.
Investigación del Ministerio Público
La investigación fue iniciada por la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca), con apoyo de la Dirección General de Persecución del Ministerio Público y la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI).
La acusación preliminar sostiene que la estructura habría utilizado información privilegiada y conocimientos sobre los protocolos internos de SeNaSa para ejecutar maniobras dirigidas a obtener recursos del Estado mediante la validación y reporte de supuestas autorizaciones médicas fraudulentas.
El órgano persecutor afirma que los involucrados accedieron a bases de datos del seguro estatal para obtener información de afiliados y sus planes de salud, con el propósito de generar autorizaciones falsas. Incluso, algunos integrantes utilizaron nombres ficticios al comunicarse con el centro de atención telefónica de SeNaSa para solicitar autorizaciones.
Formalización de reclamaciones
Según el expediente, los formularios eran completados por médicos para dar apariencia de regularidad. Estos documentos eran firmados, sellados y se les colocaba el código PSS antes de ser procesados.
La acusación describe una estructura con una “división clara y definida de roles”, en la que participaron empleados y exempleados de SeNaSa, médicos y colaboradores externos.
Posible aplazamiento
Aunque la audiencia está pautada para esta tarde, se ha adelantado que podría ser aplazada a solicitud de los abogados de los implicados, quienes buscan mayor conocimiento del documento con la solicitud de coerción.
Cabecilla de la segunda etapa
En esta segunda fase del caso, la Pepca atribuye a Angeury Guzmán Vásquez, ex auxiliar de Autorizaciones Médicas de SeNaSa, ser el cabecilla de la línea investigativa que habría defraudado a la aseguradora estatal por más de RD$41 millones. Guzmán Vásquez fue detenido en abril de este año cuando intentaba viajar hacia Estados Unidos.
Primera fase del caso
En la primera etapa, el Ministerio Público vinculó al entonces director ejecutivo de SeNaSa, Santiago Hazim, junto a otros exfuncionarios y empresarios, en una presunta red que habría sustraído miles de millones de pesos mediante contratos y autorizaciones fraudulentas.
Delitos imputados
A los encartados se les imputan los delitos de coalición de funcionarios, prevaricación, asociación de malhechores, soborno, estafa contra el Estado, desfalco, falsificación, uso de documentos falsos y lavado de activos.
Conclusión
La audiencia de este lunes marcará un nuevo capítulo en el caso Senasa 2.0, considerado uno de los procesos más complejos de corrupción administrativa en el sector salud. El tribunal deberá decidir las medidas de coerción solicitadas por el Ministerio Público contra los 25 imputados, mientras la defensa busca ganar tiempo para analizar el expediente.




