La Diócesis de Coria-Cáceres, en España, advirtió sobre una nueva modalidad de fraude telefónico en la que personas desconocidas utilizan voces clonadas del obispo, Jesús Pulido, y del vicario general para engañar a instituciones y solicitar dinero o datos personales.
De acuerdo con la información difundida por la institución religiosa, las llamadas fraudulentas se han dirigido principalmente a asociaciones y delegaciones, aunque no se descarta que otras entidades públicas o administrativas también hayan sido víctimas de estos intentos de engaño.
El método consiste en imitar las voces de las autoridades eclesiásticas para generar confianza entre los interlocutores. Los estafadores solicitan supuestas donaciones o aseguran que desean transferir una contribución económica a la entidad contactada, utilizando ese argumento para obtener información necesaria para realizar las operaciones.
Ante esta situación, la diócesis aclaró que el obispo, los vicarios y los sacerdotes no solicitan donaciones ni datos confidenciales por medio de llamadas telefónicas, correos electrónicos o redes sociales.
La institución explicó que las irregularidades fueron detectadas después de que algunas personas sospecharan de la autenticidad de las comunicaciones y se pusieran en contacto con el Obispado para confirmar la información. Gracias a estas verificaciones, fue posible advertir sobre los intentos de fraude y presentar la correspondiente denuncia.
Asimismo, la diócesis exhortó a la ciudadanía a mantenerse alerta ante mensajes o llamadas que exijan respuestas inmediatas o soliciten transferencias de dinero. Recomendó finalizar cualquier comunicación sospechosa y verificar la información mediante los canales oficiales de la institución o contactando directamente con la persona cuya identidad haya sido utilizada.
Finalmente, insistió en la importancia de no realizar transferencias ni compartir información personal o financiera por teléfono sin comprobar previamente la legitimidad de la solicitud, con el objetivo de evitar posibles pérdidas económicas y proteger los datos confidenciales.
Fuente – EFE




