La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (Digemaps) pusieron en marcha un proyecto de vigilancia de medicamentos que contienen sustancias controladas, con el propósito de reforzar la fiscalización de estos productos y prevenir riesgos para la salud pública.
La iniciativa contempla el seguimiento de toda la cadena de suministro, desde la importación y fabricación hasta la distribución, dispensación y uso final, mediante la coordinación entre las autoridades y los distintos actores del sector farmacéutico regulado.
Objetivos y acciones
Según informó la DNCD en un comunicado, el programa busca fortalecer los mecanismos de vigilancia sanitaria frente a los riesgos asociados al uso de sustancias sujetas a control, especialmente en ámbitos relacionados con la salud mental y el consumo de estos productos.
Inspectores acreditados realizarán visitas a establecimientos seleccionados para recolectar muestras y datos, siguiendo protocolos técnicos establecidos para garantizar la adecuada ejecución del proceso de supervisión.
Las muestras recopiladas serán trasladadas al Laboratorio de Evaluación de Productos de Consumo Humano, donde se someterán a análisis conforme a estándares científicos y de calidad, con el objetivo de contribuir a la evaluación de los medicamentos bajo fiscalización.
Coordinación con el sector farmacéutico
Las instituciones explicaron que el proyecto requiere la participación coordinada de los establecimientos y demás integrantes del sector farmacéutico, a fin de fortalecer los controles durante las distintas etapas por las que pasan estos productos antes de llegar a los consumidores.
La DNCD y Digemaps exhortaron a los comercios y farmacias a colaborar con las inspecciones y procedimientos de evaluación, al considerar que su cooperación permitirá mejorar la regulación sanitaria y las políticas públicas dirigidas a proteger a la población.
Consolidación de la supervisión
La puesta en marcha de este sistema busca consolidar la supervisión de los medicamentos con sustancias controladas en el país, mediante la recolección de información, el análisis de muestras y una mayor coordinación entre las autoridades responsables de su fiscalización.
Con esta iniciativa, las instituciones refuerzan el compromiso de garantizar que los medicamentos sujetos a control lleguen al consumidor bajo condiciones seguras y reguladas, protegiendo la salud pública y fortaleciendo la confianza en el sistema sanitario nacional.




