BRUSELAS. Los líderes de la Unión Europea (UE) iniciaron este viernes la segunda y última jornada de una cumbre en la que debatirán el endurecimiento de las políticas migratorias, la situación de Ceuta, la respuesta ante las amenazas híbridas y la continuidad del apoyo a Ucrania frente a la invasión rusa.
La reunión comenzó alrededor de las 10:50 de la mañana, hora local, con una primera sesión de trabajo en la que participó como invitado el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien suele asistir a este tipo de encuentros de alto nivel del bloque europeo.
Zelenski fue recibido entre aplausos por los jefes de Estado y de Gobierno de la UE. El mandatario llegó acompañado por el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quienes manifestaron su respaldo a Ucrania en medio de un momento especialmente complejo del conflicto con Rusia.
Durante esta última jornada, los representantes europeos tienen previsto abordar medidas para reforzar la política migratoria, analizar la situación de Ceuta y examinar posibles respuestas a los ataques híbridos, que representan un desafío para la seguridad del bloque comunitario.
Asimismo, el mantenimiento de la asistencia a Kiev ocupa un lugar destacado en la agenda, mientras los países miembros buscan coordinar sus posiciones ante la continuidad de la guerra y sus consecuencias para la seguridad europea.
La cumbre concluye así con dos asuntos centrales para la Unión Europea: la gestión de los flujos migratorios y la continuidad del respaldo político y estratégico a Ucrania frente a la ofensiva rusa.




